Vecinos aseguran que permanecen sin conectividad terrestre y sin suministro de agua desde el 17 de julio. Presentaron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Copiapó y cuestionan que compromisos asumidos por autoridades tras una visita al sector aún no se hayan concretado.
Cinco familias del Villorrio Perales, en la localidad de Totoral, comuna de Copiapó, aseguran continuar completamente aisladas luego del evento meteorológico que afectó a la zona durante julio. Son 17 personas, en su mayoría adultos mayores, quienes denuncian que desde el 17 de julio no cuentan con conectividad peatonal ni vehicular y permanecen sin abastecimiento regular de agua potable.
La situación fue llevada a la justicia mediante un recurso de protección presentado ante la Corte de Apelaciones de Copiapó, en el que los habitantes solicitan la intervención de los organismos públicos para recuperar el acceso al sector y garantizar condiciones básicas de habitabilidad.
En conversación con el equipo de prensa de Atacama Noticias, Christiaan Bugueño Zepeda, agricultor y residente de Villorrio Perales, entregó detalles sobre la situación que enfrentan las familias y los principales problemas que, según relata, continúan sin solución.
Más de cuatro semanas sin camino ni agua
De acuerdo con el testimonio entregado por Bugueño, las dificultades comenzaron el 17 de julio, cuando las aguas provenientes de distintas quebradas descendieron hacia la quebrada Totoral. “Seguimos sin conectividad peatonal y vehicular desde el 17 de julio”, señaló, agregando que la emergencia también provocó la interrupción de la matriz que abastecía de agua potable al sector.
La situación se mantiene hasta la fecha, según el dirigente vecinal. “No contamos con agua potable desde el 17 de julio a la fecha ni por la red ni por camiones aljibes, ya que no tienen cómo llegar a nuestros hogares”, afirmó.
La falta de acceso también genera preocupación frente a eventuales emergencias. Según explicó, actualmente resulta imposible que ambulancias, Bomberos u otros vehículos puedan llegar hasta las viviendas.
Entre las 17 personas afectadas existen adultos mayores y personas que requieren atención médica permanente. Bugueño advierte que el aislamiento aumenta los riesgos ante cualquier descompensación médica, particularmente debido a la imposibilidad de acceder rápidamente a servicios de emergencia.
A esto se suma que, producto del evento meteorológico, una ronda médica que se realiza periódicamente en el sector de Totoral debió ser suspendida. “La gran mayoría de sus usuarios está sin sus medicamentos”, afirmó.
Para las familias, la situación no se limita solamente a un problema de infraestructura, sino que representa un riesgo concreto para quienes necesitan atención y medicamentos de manera regular.
Compromisos asumidos el 1 de agosto
El residente de Villorrio Perales relató que el 1 de agosto una comitiva de funcionarios de la Delegación Presidencial concurrió al sector, junto al gobernador regional y la jefa provincial de Vialidad.
Según su relato, durante esa visita se comprometió la habilitación de una huella o camino provisorio que permitiera recuperar la conectividad entre las viviendas y la ruta C-416.
También se habría comprometido una solución provisoria para el abastecimiento de agua potable, mientras se estudia una alternativa definitiva para la instalación de la matriz.
Entre las alternativas planteadas, según Bugueño, incluso se conversó sobre la posibilidad de instalar una pequeña planta de agua potable y un sistema de generación solar para el sector. Sin embargo, asegura que los plazos comprometidos no se cumplieron, “el plazo entregado en la visita no se cumplió en lo más mínimo”, sostuvo.
Respecto del camino, indicó que la respuesta recibida posteriormente fue que se estaban solicitando recursos, mientras que, según afirma, respecto del agua potable no han recibido una respuesta concreta hasta ahora.
Pérdidas agrícolas: “Vimos perder entre el 85 y 90% de nuestros campos”
Uno de los impactos más graves para las familias corresponde a la actividad agrícola.
Según el testimonio entregado a Atacama Noticias, entre un 85% y un 90% de los campos habría resultado afectado por el evento, “vimos perder entre el 85 al 90% de nuestros campos, nuestras huertas plantadas y nuestros frutales”, relató.
El daño también alcanzó los sistemas de riego y las fuentes de agua utilizadas históricamente por los agricultores.
Las vertientes que alimentaban los sistemas de riego habrían quedado cubiertas por barro, al igual que sectores del canal y la bocatoma. Bugueño sostiene que los efectos no se concentraron únicamente en Perales, sino que también alcanzaron sectores como Bellavista y Totoral.
Para las familias, la recuperación agrícola resulta fundamental para poder permanecer en el territorio, “si dejamos que todo muera, ¿de qué viviríamos? Nos quedaría solo migrar y dejar nuestras huertas y árboles ancestrales morir en la soledad”, manifestó.
Reconocen apoyo municipal e INDAP
Pese a las críticas dirigidas hacia algunas instituciones, las familias también destacan a organismos que, según su testimonio, sí concurrieron al territorio.
Bugueño señaló que la Municipalidad de Copiapó fue la primera institución en hacerse presente, tanto antes como después del evento meteorológico.
Según explicó, junto al Club de Adultos Mayores Garras de León de Totoral se realizaron trabajos preventivos el 14 de julio, antes del aluvión, acciones que, a su juicio, ayudaron a disminuir el impacto en otras viviendas.
También valoró el trabajo realizado por INDAP, organismo que realizó un catastro de los daños silvoagropecuarios y coordinó requerimientos de los agricultores. No obstante, cuestionó que otras ayudas anunciadas todavía no hayan llegado al sector.
Según su testimonio, desde la Delegación Presidencial se solicitó un catastro de las familias y sus necesidades, tras lo cual se habría informado la aprobación de ayuda consistente en 130 cajas, las que, asegura, aún no han sido recibidas en Villorrio Perales.
Frente a la falta de soluciones que los vecinos consideran urgentes, las cinco familias recurrieron a la justicia. Su principal expectativa, según Bugueño, es recuperar la conectividad y garantizar el acceso permanente al agua potable, “esperamos ser escuchados y tratados al igual que los compatriotas de las otras zonas afectadas”, afirmó.
También esperan apoyo para rehabilitar los canales de riego, recuperar parte de la producción agrícola perdida y evitar que las familias deban abandonar el territorio.
El recurso de protección solicita que los organismos correspondientes adopten medidas destinadas a recuperar la conectividad, garantizar el suministro de agua potable y avanzar en la rehabilitación de la infraestructura agrícola afectada.
Para los habitantes de Villorrio Perales, existen dos prioridades que no pueden seguir esperando: el camino y el agua potable. “Conectividad y agua potable, son vitales para vivir y ante una emergencia médica nuestras vidas corren riesgos sin cualquiera de ellas”, sostuvo Bugueño.
Las familias esperan ahora que la Corte de Apelaciones de Copiapó conozca los antecedentes y determine las medidas que correspondan frente a la situación denunciada.
Mientras el proceso judicial avanza, los habitantes de Villorrio Perales continúan esperando recuperar una vía de acceso a sus hogares y contar nuevamente con un suministro seguro de agua.
fotografias zanjon_ fotografias peralesLa entrevista fue realizada y respondida durante la noche de este jueves 13 de agosto por nuestro equipo de prensa de Atacama Noticias, instancia en la que Christiaan Bugueño Zepeda entregó nuevos antecedentes sobre la situación que enfrentan las familias de Villorrio Perales y el estado actual de las gestiones realizadas ante las autoridades.
