Flávio Bolsonaro logró una victoria en la primera vuelta presidencial en Brasil, imponiéndose al izquierdista Lula da Silva con un 47% frente un 45%.
El resultado es categórico no sólo por el alto porcentaje obtenido por Bolsonaro Jr., sino por el rendimiento que logró el Partido Liberal en los comicios de gobernadores y el parlamento.
En el senado brasileño el PL será la bancada dominante, al haber logrado 28 de los 81 escaños. Entre los ganadores estuvieron la esposa de Jair Bolsonaro, Michelle Bolsonaro, y Carlos Bolsonaro, hermano del aspirante a la presidencia.
En los diputados la situación será similar, ya que el conglomerado de los Bolsonaro se quedó con 121 de los 513 escaños, 24 más que en las elecciones de 2022.
Lo anterior hace que Flávio llegue fortalecido al balotaje, ante un Lula que, si bien muestra optimismo, entiende que lo del domingo fue una derrota dolorosa.
“¡Gracias, Dios! ¡Gracias, Brasil! El país se manifestó en las urnas por el cambio y por el futuro. No solo en la Presidencia de la República, sino también en el Senado y en la Cámara de Diputados. ¡El Legislativo federal está configurado para un presidente como Flávio Bolsonaro! Felicitaciones también a los gobernadores y diputados regionales electos”, indicó en horas de la noche el actual senador.
Por otro lado, de los 27 estados brasileños, el PL logró elegir en primera vuelta a cinco gobernadores, mientras que el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula se tuvo que conformar con tres.
Claves del triunfo de Bolsonaro y caída de Lula
Lula perdió más de 3 millones de votos
Lula, en busca de su cuarto mandato no consecutivo, empeora sus resultados con respecto a la primera vuelta de 2022, cuando terminó por delante de Jair Bolsonaro con un 48,4 % de los sufragios.
El histórico dirigente del PT esta vez ha sumado 53,8 millones de papeletas con su nombre, con lo que perdió en cuatro años casi 3,5 millones de apoyos.
El analista político Alberto Almeida, autor de obras como ‘La cabeza del brasileño’ (Record), atribuye este descenso a la mala evaluación del Gobierno de Lula, cuya gestión es desaprobada por casi la mitad de los brasileños, según los sondeos de opinión.
“Brasil ha girado a la derecha y ha consolidado ese giro este año. Estos cuatro años de Lula han sido un paréntesis”, indicó a la agencia de noticias EFE.
Alta abstención afectó a Lula
A diferencia de 2022, la derecha se presentó a estos comicios dividida con varios candidatos intentando capitalizar el caudal político de Jair Bolsonaro, inhabilitado y condenado por golpismo.
Sin embargo, Flávio Bolsonaro llamó al voto útil y ha ido ganando apoyos en las últimas semanas de campaña, deshidratando a sus adversarios conservadores.
Por otro lado, la abstención del 21,08 %, equivalente a 33,5 millones, de un total de 159 millones de electores, una de las más altas de los últimos procesos electorales, también se estima que haya podido perjudicar a Lula.
Bolsonaro ganó en el estado clave de Minas Gerais
Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral del país, es considerado como una suerte de fiel de balanza en las disputas presidenciales.
El candidato que se ha impuesto en Minas Gerais, un estado de rica industria agrícola y mineral, siempre ha llegado al Palacio de Planalto.
En este contexto, los números favorecen a Flávio. El senador de 45 años ha obtenido el 48,2 % de los votos en esa región, frente al 43,3 % de Lula. Casi cinco puntos de diferencia que pueden ser insalvables.
Cuestionamientos a las instituciones
Analistas también consideran que la actual convulsión institucional, con una grave crisis en curso en la Corte Suprema, donde varios de sus jueces se han visto salpicados por un escándalo de corrupción, también ha podido hacer daño a Lula.
Durante la campaña, Flávio ha vinculado a Lula con el principal juez bajo sospecha, Alexandre de Moraes, quien condujo el juicio en el que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 ante Lula.
Fuente: BioBioChile
