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Cómo el Banco Central se subió a la “fiebre del oro” y compró reservas por primera vez desde los 90

Las reservas del Banco Central están más que nunca brillando de oro.

Desde inicios de este siglo, el “guardián del peso chileno” contabilizaba apenas decenas de millones de dólares en oro monetario, pero las estadísticas arrojan un ascenso meteórico en febrero de este año, pasando de US$42 millones a US$1.108 millones, alcanzando un máximo de valor de US$1.455 millones en abril.

En un momento donde las perspectivas económicas locales eran relativamente ‘positivas’ pese al inicio de la guerra en Irán, la noticia sorprendió. El ente emisor local se subía a la ola de la “fiebre del oro” que se venía gestando hace varios meses, en medio de la incertidumbre por las medidas comerciales de Estados Unidos y lo que se veía como la gestación de una mayor desconfianza hacia el dólar.

Pero, ¿qué fue lo que efectivamente llevó al BC a volver a comprar el metal áureo después de tanto tiempo?

Oro, de milenaria moneda de cambio a activo refugio por excelencia

Primero, cabe preguntarse qué es lo que da real valor al oro.

Este metal ha sido usado desde hace siglos por la humanidad como muestra de poder, belleza estética o significado religioso/místico, pero también con un papel importante como moneda de cambio junto con otros metales preciosos, como la plata.

Actualmente, en el aspecto financiero, el oro funciona como el llamado “activo refugio”, donde inversores de todos los tamaños -desde personas naturales a organismos internacionales y países- lo compran para hacer frente a la volatilidad, ya que su precio suele subir ante el interés de los inversores por resguardar su dinero en un activo tangible.

Los países, mediante sus bancos centrales, son los mayores tenedores de oro físico a nivel global, con Estados Unidos ostentando unas 8.133 toneladas según Trading Economics, que si se calcula al valor de mercado, equivale a unos US$1.079 billones, ubicados en lugares altamente resguardados e icónicos como Fort Knox o la Reserva Federal de Nueva York -aunque según el precio fijado en 1973 por el Congreso, oficialmente sigue valiendo unos US$11 mil millones-.

Barras de oro exhibidas en el Museo del Banco Central | Flickr

Incluso, un informe del Banco Central Europeo reveló que este elemento superó a los Bonos del Tesoro estadounidenses como el principal activo de reserva del mundo, alcanzando un 27% del total a fines de 2025, frente al 20% del año previo.

Así, los “treasuries” bajaron de un 25% al 22% de la cartera global de activos reserva.

Banco Central autoriza comprar oro de reserva

La noticia de que el Banco Central comenzó a comprar oro fue revelada originalmente por Ex-Ante, medio al que el BC confirmó la información y agregó que la autorización hecha en febrero respondió a cambios en las correlaciones entre los activos reserva elegibles, en medio del análisis perídico sobre las reservas.

Previo a ello, desde 1997 el ente emisor dejó de comprar oro e incluso lo comenzó a vender, proceso terminado en el 2000.

Tras volver a autorizar compras, el valor total del oro monetario chileno ascendió a US$1.430 millones a mayo de este año, según los últimos datos disponibles en la página web del Central. Si bien el número sorprende, las reservas de dólares estadounidenses al quinto mes del año pasaron de US$1.355 millones en abril a US$3.455 millones, mientras que los valores en dólares ascendían a US$26.525 millones.

Oro monetario del Banco Central entre octubre de 1995 y mayo de 2026 | Captura de pantalla

Una reserva que pierde algo de brillo

Ahora bien, el valor del oro venía -en el análisis macro- relativamente estable al inicio de la década, con algunas incursiones hacia los US$2.000 la onza troy en 2022 debido a la invasión rusa de Ucrania. Pero a inicios de 2024 comenzó a notarse un incremento importante de precio, rompiendo la barrera de los US$3.000 en marzo de 2025, marcado por la incertidumbre ante las políticas comerciales de Donald Trump.

La incertidumbre sobre Gaza y entre Irán e Israel también dieron impulso al activo refugio, que tocó máximos históricos sobre los US$5.300 dólares en enero de 2026 según datos del Banco Central.

Sin embargo, en los últimos meses y a pesar del volátil desarrollo de la guerra entre EEUU e Israel contra Irán, el oro se encuentra marcando números rojos y amenazando con caer de los cuatro mil dólares.

Ignacio Mieres, Head of Research de XTB, destacó que si bien destacó en 2025 por su sólido rendimiento, hoy “enfrenta un escenario más desafiante”, cerrando el trimestre con una pérdida por alrededor del 13%, la mayor en 13 años.

“Este retroceso se explica, en parte, por el fortalecimiento del dólar. En un contexto de tensiones geopolíticas y mayor incertidumbre, la demanda de liquidez ha favorecido a la moneda estadounidense, presionando a la baja el precio del oro”, dijo en un análisis compartido a BioBioChile.

A su vez, los últimos datos económicos en Estados Unidos apuntan a lo que sería un escenario con tasas de interés más altas y por más tiempo, impulsando los rendimientos reales, “un factor que históricamente mantiene una relación inversa con el oro, cuando los rendimientos reales suben, el atractivo del metal suele disminuir, ya que no genera intereses ni cupones”.

Además, Mieres agregó que si bien los bancos centrales siguen comprando oro, muchos inversores minoristas “acompañaron el rally de finales de 2025 han comenzado a deshacer posiciones. De hecho, durante el último trimestre se ha observado un incremento en los flujos de salida desde instrumentos vinculados al oro, lo que ha contribuido a aumentar la presión sobre el precio”.

Y sobre el hecho de que el metal se consolide como el mayor activo refugio del mundo sobre los bonos estadounidenses, el experto de XTB recalca que esto responde en buena parte a un efecto base, debido a la fuerte revalorización de su valor en los últimos años, donde según el propio Banco Central Europeo, “a precios de 2023, los bonos del Tesoro seguirían liderando con cerca del 16% frente a un 16% del oro”.

Finalmente, los activos en dólares -incluyendo bonos- concentran en torno al 42% de reservas.

Fuente: BioBioChile

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