El rey Felipe de Bélgica ha rechazado este viernes la dimisión del primer ministro, Bart De Wever, y le ha pedido que retome de inmediato las negociaciones presupuestarias con los cinco partidos que integran la coalición de Gobierno, después de constatar que todos ellos mantienen su disposición a alcanzar un acuerdo para aprobar las cuentas públicas de los próximos tres años.
Así lo ha anunciado el Palacio Real belga en un comunicado difundido tras la audiencia mantenida esta mañana entre el monarca y De Wever en la que el jefe del Estado ha trasladado al primer ministro su decisión de no aceptar su renuncia y le ha concedido hasta el próximo 16 de noviembre para intentar desbloquear las conversaciones.
El líder de la ultranacionalista Nueva Alianza Flamenca (N-VA) presentó su dimisión el pasado lunes tras constatar la imposibilidad de cerrar un acuerdo durante el fin de semana sobre las reformas necesarias para cumplir con el objetivo del Gobierno federal de recortar 10.000 millones de euros en tres años, con los que sanear las cuentas del país.
“Tras sus conversaciones con los presidentes de los cinco partidos de la mayoría, el rey ha constatado que cada uno de ellos considera que las negociaciones presupuestarias pueden reanudarse rápidamente. Todos han expresado su convencimiento de que todavía es posible alcanzar un acuerdo sobre una senda presupuestaria sólida para los próximos tres años”, señala el comunicado difundido por el Palacio Real de Bélgica.
La decisión se produce después de que el rey haya mantenido a lo largo de la semana contactos con los presidentes de los cinco partidos de la mayoría gubernamental, quienes le han confirmado que las negociaciones presupuestarias pueden reanudarse rápidamente y que todos han expresado su “compromiso formal” de realizar concesiones para alcanzar un pacto.
UNA DEUDA PÚBLICA QUE OBLIGA A RECORTES
Bélgica acumula una deuda pública estimada en 735.000 millones de euros, más 110% de su Producto Interior Bruto, muy por encima del límite máximo del 60% que permite la UE.
Los nuevos presupuestos contenían ajustes por unos 10.000 millones de euros hasta 2029, una cantidad imposible de reconciliar en el seno de la llamada ‘Coalición Arizona’ que dirige De Wever y comprende a N-VA, los dos partidos democristianos (Les Engagés, de Valonia, y CD&V, de Flandes), el liberal valón Movimiento Reformador y el socialista flamenco Vooruit.
En el caso de no alcanzar un acuerdo para el presupuesto del próximo año, este se debe fijar a través de pagos mensuales provisionales, tal y como recordó este jueves el propio De Wever en una intervención ante el Parlamento de Bélgica, en la que calificó esta posibilidad como “una rotunda derrota para el gobierno”.
Fuente: BioBioChile
