Preocupantes cifras entregó el subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero, quien reveló que más de 23.000 adolescentes y menores figuran como victimarios entre enero y agosto de este año, lo que representa un 5,4% del total de delitos a nivel nacional.
La cifra, dada a conocer en el seminario “Encuentros UC de Seguridad Pública: Prevención del reclutamiento de niños, niñas, adolescentes y jóvenes por organizaciones criminales”, corresponde a la más alta de los últimos nueve años y representa un aumento del 16,4% respecto del mismo periodo del año pasado.
En cuanto a los delitos, destacan los robos violentos de vehículos, con un 36,8%; los robos con violencia o intimidación, con un 25,1%, y el porte ilegal de armas, con un 15,4%.
El encuentro reunió a autoridades comunales, exautoridades de Gobierno y expertos, quienes abordaron distintas estrategias para prevenir el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por organizaciones criminales.
Al respecto, la exministra del Interior, Carolina Tohá, apuntó a la importancia de detectar tempranamente señales de riesgo, como el ausentismo escolar, los problemas de convivencia y la violencia intrafamiliar, para intervenir antes de que los jóvenes se involucren en actividades delictuales.
“No esperar a que haya una situación grave, sino cuando empieza a haber niños que empiezan a tener inclinación a abandonar el colegio o ha habido situaciones de vulneración de derechos. Eso debiera ser una alarma que active todos los recursos disponibles sin esperar a que haya un compromiso delictual”, dijo.
“Necesitamos generar tejido comunitario”
Por su parte, la directora de investigación del Centro UC Justicia y Sociedad, Catalina Droppelmann, advirtió que las políticas de prevención de la delincuencia juvenil están debilitadas.
Asimismo, planteó la necesidad de articular los programas existentes para fortalecer el trabajo territorial con las familias.
“Nadie habla de prevención y, cuando hablamos de prevención, hablamos a partir de programas. Los programas están desarticulados y lo que necesitamos es generar tejido comunitario, que estos jóvenes se integren en sus territorios, que puedan generar un proyecto de vida y para eso se necesita mayor cohesión social”, resaltó.
Durante el seminario también se presentó un estudio que encuestó a más de 260 jóvenes, en su mayoría en internación provisoria, provenientes principalmente de comunas periféricas de Santiago, Valparaíso y la zona fronteriza de Tarapacá.
Entre sus resultados, 2 de cada 3 jóvenes señalaron haber crecido en barrios donde existía tráfico de drogas. Además, un 51,9% estuvo expuesto a balaceras y un 70,2% dijo haber visto a un familiar cometer delitos.
Fuente: BioBioChile
