Cerrar

Estas 10 marcas de autos venden tus datos de manejo para subir tu póliza de seguro sin que lo sepas

Un conductor estadounidense pidió una copia de su propio historial financiero a la empresa LexisNexis, una firma que compra y vende datos de consumidores, y recibió toda una sorpresa.

En un documento de 258 páginas figuraba el registro de 640 viajes suyos y de su esposa: horarios exactos, distancias, frenadas bruscas y aceleraciones repentinas de los últimos seis meses. Poco después, contó al New York Times, su seguro subió un 21% y su ejecutivo admitió que esos datos habían influido en el alza. Nadie le había dicho que su auto lo estaba vigilando tan de cerca.

Ese caso no es una excepción, sino sólo la muestra de un fenómeno que hoy alcanza a casi toda la industria automotriz. Los autos modernos son, en la práctica, computadores con ruedas conectados a internet, y muchas marcas han convertido esa conectividad en una nueva fuente de ingresos: venden información sobre cómo, cuándo y dónde manejas a empresas de corredores de datos que luego se la revenden a compañías de seguros, empresas de marketing e incluso – en algunos casos- a las policías.

Un negocio construido sobre la letra chica

La empresa que más ruido ha generado es General Motors. Según reveló la investigación de The New York Times y confirmó luego un estudio de la organización MoneyGeek de 2026, GM recolectaba la ubicación de algunos autos cada tres segundos a través de su sistema OnStar Smart Driver, y vendía esos datos a los corredores LexisNexis y Verisk, que a su vez se los ofrecían a aseguradoras. La Fiscalía de California calculó que GM ganó unos 20 millones de dólares con esa práctica entre 2020 y 2024.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), el organismo que regula prácticas comerciales abusivas en ese país, terminó sancionando a GM con una prohibición de cinco años para vender datos de sus clientes a agencias de reportes de consumo, según relata un artículo de The Verge. El Estado de California, por su parte, llegó a un acuerdo con GM por 12,75 millones de dólares. El problema, advierten expertos en privacidad, es que la sanción no impide que GM vuelva a vender esos datos una vez cumplido el plazo, si obtiene el consentimiento explícito de sus clientes.

Consentimiento que, por cierto, sólo significa dar clic a “Aceptar” en un interminable texto lleno de jerigonza legal y que nadie lee. 

“Basta con seguir el rastro para entender lo que pasa. La gente se sorprendería de la cantidad de datos que su auto recolecta y transmite a otros, ya sea al fabricante o a aplicaciones externas”, explica Darrell West, investigador del Centro de Innovación Tecnológica del Brookings Institute, un centro de estudios de Washington, en una entrevista con la BBC. “Básicamente significa que tu vida puede reconstruirse casi segundo a segundo”.

El fenómeno no se limita a GM. La aseguradora Allstate y su filial Arity fueron demandadas en 2025 por el fiscal general de Texas, quien acusó a la compañía de instalar un software de rastreo dentro de aplicaciones populares como Life360 y GasBuddy, sin que los usuarios lo supieran. Según esa demanda, Arity llegó a acumular billones de kilómetros de datos de ubicación de más de 45 millones de estadounidenses.

Un estudio de 2023 de la Fundación Mozilla, la organización sin fines de lucro detrás del navegador Firefox, revisó las políticas de privacidad de 25 marcas de autos y concluyó que ninguna cumplía sus estándares mínimos de seguridad y privacidad.

“Fue abrumador tratar de entender qué estaba pasando”, contó Jen Caltrider, quien lideró esa investigación. Mozilla calificó a los autos como “la peor categoría de productos que hemos revisado jamás en materia de privacidad”.

Las diez marcas que quedaron peor paradas

A partir de ese informe y de reportes posteriores de periodistas y reguladores, un análisis del sitio especializado en ciberseguridad Aware Force identificó diez fabricantes que destacan negativamente por la cantidad y el tipo de datos que recolectan de sus conductores. Este es el resumen de cada uno:

Toyota: registra ubicación, hábitos de manejo, comandos de voz e incluso reconocimiento facial, todo repartido en 12 políticas de privacidad distintas. En 2023 admitió que durante una década expuso por error los datos de ubicación de 2,15 millones de usuarios.

Volkswagen: recopila edad, género, comportamiento al volante y ubicación, y reconoce usar esa información para publicidad dirigida. Una de sus filiales fue sorprendida entregando datos de ubicación a policías, y en 2021 sufrió una filtración que expuso 3,3 millones de registros de clientes.

General Motors: el caso más bullado de venta de datos a corredoras de seguros, que terminó en sanciones millonarias.

Ford: comparte patrones de manejo con aseguradoras y, según denuncias, algunos usuarios quedaron inscritos por defecto en esos programas aunque intentaran optar por no participar. Su aplicación FordPass rastrea la ubicación de forma constante.

Nissan: su política de privacidad admite, textualmente, la posibilidad de recolectar información sobre actividad sexual, salud y datos genéticos de sus usuarios, y no descarta vender esa información a corredores o entregarla a autoridades. Mozilla la calificó como la peor de todas.

Fuente: BioBioChile

scroll to top