La Cancillería de Chile aseguró este miércoles que su adhesión a la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en cuyas reuniones participó, podría limitar la soberanía del país en esta materia. Así, el gobierno de José Antonio Kast formalizó el retiro del proceso, tras evaluar las implicancias jurídicas del instrumento que se encuentra en desarrollo desde 2025.
Se trata de un instrumento jurídico que se implementó a partir de 2025 y culminará en 2027. Entre sus objetivos principales figura el desarrollo de un sistema de colaboración tributaria entre los países miembros de la organización, con el fin de homogeneizar criterios y enfrentar prácticas fiscales lesivas para las economías nacionales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores consideró que “el análisis técnico es que, tal cual se presenta el texto del acuerdo, presenta incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria“. Esta evaluación motivó la decisión de no continuar con la adhesión al convenio.
Y, en ese sentido, completó que los objetivos del acuerdo “deben ir en línea con el marco constitucional, la política fiscal, así como con los compromisos internacionales vigentes de Chile”. La postura oficial subraya que cualquier compromiso internacional en materia tributaria debe respetar las normas internas y la estrategia económica definida por el país.
Incertidumbres jurídicas
El acuerdo que pretende reformar la gobernanza fiscal global apunta, entre otras áreas, a “la necesidad de que todos los países colaboren para eliminar la evasión fiscal, la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios“. Este párrafo del texto base refleja la ambición del instrumento, que busca combatir prácticas que afectan la recaudación de los Estados.
Y añade, “así como garantizar que todos los contribuyentes —especialmente las empresas multinacionales y las corporaciones transnacionales—paguen impuestos a los gobiernos de los países donde se desarrollan las actividadeseconómicas, se crea valor y se generan ingresos”. Este punto resulta clave para entender el espíritu del convenio, aunque Chile lo considera potencialmente lesivo para la autonomía.
“Chile reconoce la importancia de la cooperación tributaria internacional y ha sido parte del proceso, evaluando de manera detenida el rumbo de las negociaciones del futuro convenio y las implicancias jurídicas que se desprenden de él”, agregaron desde la Cancillería.
El proceso de redacción consta de nueve rondas de negociación. La quinta sesión se realizó del 3 al 13 de agosto pasado en la sede de la ONU en Nueva York, en la cual Chile participó y a raíz de la cual planteó su posición contraria a la versión actual del texto.
Negociación multilateral
La próxima sesión se desarrollará entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre en la ciudad africana de Nairobi, Kenia, donde se revisarán los nuevos borradores del convenio. En esa instancia Chile ya no formará parte, tras oficializar su desvinculación del proceso impulsado por la ONU.
La decisión del gobierno chileno se produce en un contexto donde varios países han manifestado reservas sobre la cesión de soberanía en materia fiscal. No obstante, el Ejecutivo reiteró que su postura se basa exclusivamente en el análisis técnico y jurídico del documento, sin desmedro de su compromiso con la cooperación internacional en otras áreas.
La Cancillería mantiene que cualquier acuerdo futuro debe respetar el marco constitucional y la política fiscal vigente, así como los tratados bilaterales que ya suscribe el país. De esta forma, el gobierno de Kast cierra su participación en el convenio.
Fuente: BioBioChile
