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¿Quién es Néstor Quiñones? El homicidio que lo llevó a cumplir 10 años de condena y su fuga durante una salida autorizada en Copiapó

Néstor Jair Quiñonez Hernández, quien cumple una condena de 10 años en régimen cerrado por su participación en un homicidio calificado ocurrido en 2021, escapó durante una de las salidas autorizadas para participar en actividades relacionadas con el bautizo de su hijo. La medida había sido inicialmente contemplada con custodia de Gendarmería, pero posteriormente el tribunal determinó que el joven debía ser acompañado por profesionales del centro, sin funcionarios de la institución penitenciaria ni elementos de sujeción.

Néstor Jair Quiñonez Hernández es un joven que actualmente cumple una condena de 10 años de régimen cerrado en el Centro de Internación Provisoria y de Régimen Cerrado (IP-IRC) de Copiapó, en el marco de una causa tramitada ante el Juzgado de Garantía de esta ciudad.

La sanción fue impuesta luego de que fuera condenado, en calidad de autor, por su participación en un homicidio calificado ocurrido en julio de 2021 en Atacama.

El entonces adolescente tuvo participación directa en la agresión que terminó con la muerte de una persona, en un hecho ocurrido después de que la víctima abordara un vehículo en el sector Cartavio de Copiapó.

Durante el trayecto hacia el sector de Los Loros, la víctima fue atacada por los ocupantes del automóvil. Según estableció la investigación, fue asfixiada mientras Quiñonez Hernández le sujetaba las manos, impidiendo que pudiera defenderse.

Posteriormente, la víctima fue apuñalada en reiteradas ocasiones y golpeada con piedras, para finalmente ser abandonada en un sector de la ribera del río Copiapó, en la comuna de Tierra Amarilla.

La investigación de la Fiscalía Local de Copiapó, apoyada por diligencias de la Brigada de Homicidios de la PDI, permitió acreditar la participación del adolescente y de otro involucrado, quienes fueron condenados como autores del delito de homicidio calificado.

Mientras el segundo condenado recibió una pena de 20 años de presidio efectivo, Quiñonez Hernández recibió la pena máxima aplicable a adolescentes: 10 años en régimen cerrado.

Autorización para participar en el bautizo de su hijo

Mientras cumplía su condena en el Centro IP-IRC Copiapó, el joven solicitó autorización para participar en actividades relacionadas con el bautizo de su hijo.

La autorización contemplaba que Quiñonez Hernández asistiera a tres jornadas preparatorias para el bautismo los días 2, 3 y 4 de septiembre, desde las 18:30 horas, en la Catedral de Copiapó.

También se autorizó su participación en la ceremonia de bautizo, fijada para el 5 de septiembre de 2026, entre las 13:30 y las 17:00 horas.

Según el documento presentado al tribunal, la autorización se fundamentó en la importancia de fortalecer el rol paterno y el vínculo entre el joven y su hijo, como parte de su proceso socioeducativo.

Inicialmente, el Centro IP-IRC informó que las salidas serían ejecutadas bajo vigilancia y custodia de funcionarios de Gendarmería.

Sin embargo, la defensa del joven presentó una cautela de garantías ante el Juzgado de Garantía de Copiapó y solicitó modificar la forma en que se ejecutarían las salidas, planteando que fueran acompañadas por profesionales del centro y sin custodia de Gendarmería ni utilización de esposas, grilletes u otros dispositivos de sujeción.

El tribunal acogió la solicitud respecto de la forma de ejecución de las salidas ya autorizadas.

La resolución estableció que el joven debía ser acompañado por gestores de casos o profesionales de intervención directa del Centro IP-IRC Copiapó, en el número que determinara la dirección del establecimiento.

Además, ordenó expresamente que las salidas se realizaran sin custodia de funcionarios de Gendarmería de Chile y sin utilización de esposas, grilletes u otros dispositivos de sujeción.

El tribunal fundamentó su decisión en el interés superior del niño, el fortalecimiento del vínculo paterno-filial, la finalidad socioeducativa de la sanción y el trato digno que debía garantizarse durante su cumplimiento.

La resolución dejó establecido que esta determinación se circunscribía exclusivamente a las salidas esporádicas autorizadas para las actividades vinculadas al bautizo y no modificaba el régimen general de cumplimiento de la condena.

Fue durante una de estas salidas autorizadas cuando Néstor Jair Quiñonez Hernández habría evadido la supervisión de los profesionales que lo acompañaban y escapado del lugar, situación que activó las diligencias destinadas a establecer las circunstancias de la fuga y determinar su paradero.

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