El pasado 2 de septiembre, el mundo lamentó la muerte de Gloria Steinem, una de las periodistas y activistas feminisitas más influyentes del siglo XX a sus 92 años.
La también escritora impulsó durante más de seis décadas la igualdad salarial, la participación de las mujeres en los espacios de poder, el acceso al aborto y la defensa de los derechos civiles.
Su historia quedó ligada a investigaciones periodísticas que dejaron al descubierto la discriminación laboral. Una de las más recordadas fue A Bunny’s Tale (Una historia de conejita), el reportaje encubierto que publicó en 1963 después de trabajar como camarera en un club de Playboy.
Cuando Gloria Steinem se infiltró en Playboy
Para realizar aquella investigación, Gloria Steinem se infiltró en el Playboy Club de Nueva York bajo el nombre falso de Marie. También modificó su edad para ser contratada como una de las camareras conocidas popularmente como “conejitas”.
Durante su experiencia documentó las exigencias impuestas a las empleadas, los bajos salarios, el agotamiento físico provocado por las largas jornadas y la obligación de trabajar con tacones altos y corsés ajustados. También describió el control sobre la apariencia de las mujeres y el trato sexualizado que recibían.
A pesar de que su trabajo reveló una estructura laboral atravesada por la explotación y la misoginia, tuvo consecuencias contradictorias para su autora.
La investigación le dio notoriedad, aunque durante un tiempo dificultó que otros editores la tomaran en serio como periodista. Steinem consideró en retrospectiva que hacer el reportaje fue un error profesional, ya que justo empezaba a recibir encargos de periodismo de peso..
Algunas personas continuaban presentándola como una “exconejita” para desacreditarla, sin mencionar que había ingresado al establecimiento con el objetivo de investigarlo, lo que le causó un fuerte encasillamiento profesional y un estigma personal que debió arrastrar durante gran parte de su carrera.
Según People, durante décadas, sus detractores utilizaron las fotografías e historias del reportaje para mofarse de ella y restarle peso intelectual a su lucha dentro del movimiento feminista.
Su regresó triunfal
Pero Gloria Steinem logró reivincicarse: en 1972, cofundó la revista Ms. que buscaba romper con el modelo de las revistas dirigidas a mujeres, que en aquella época se concentraban principalmente en la moda, la belleza, el matrimonio y las tareas domésticas.
Desde sus páginas, Ms. abordó asuntos como la violencia de género, discriminación laboral, aborto, sexualidad, racismo, maternidad, representación política e igualdad salarial. La revista se convirtió en un espacio para narrar experiencias que hasta entonces solían permanecer fuera del debate público.
Su lanzamiento tuvo una repercusión inmediata. Los ejemplares de prueba se agotaron en pocos días y la publicación recibió alrededor de 26.000 pedidos de suscripción, además de miles de cartas de lectoras. Con el paso del tiempo, Ms. se consolidó como una institución del periodismo feminista y continuó publicándose más de cinco décadas después de su creación.
Entre los textos más conocidos de Steinem se encuentra “Si los hombres pudieran menstruar”, un ensayo satírico publicado en 1978. Allí imaginó cómo las instituciones políticas, religiosas y económicas convertirían la menstruación en un símbolo de poder si fueran los hombres quienes atravesaran ese proceso biológico.
El derecho al aborto ocupó un lugar fundamental dentro de su militancia y fue su bandera de lucha por largas décadas.
Steinem continuó participando en debates políticos, encuentros públicos y campañas sociales durante los últimos añosde su vida. Aun cuando algunas de sus posiciones generaron controversias, su influencia sobre el periodismo y el movimiento feminista estadounidense resultó indiscutible.
Fuente: BioBioChile
