Este jueves se llevó a cabo el primer debate entre los aspirantes a suceder al portugués António Guterres como Secretario General de la ONU, siendo la expresidenta Michelle Bachelet una de las candidatas.
Titulado como “Diálogo abierto de la ONU: El próximo Secretario General”, el encuentro tuvo lugar en el Salón de la Asamblea General, en Nueva York.
La organización intergubernamental destacaba que esta instancia era “un diálogo abierto que marcará un hito importante en el proceso de selección y nombramiento del próximo Secretario General”.
La candidatura de Bachelet cuenta con el respaldo de México y Brasil luego que el Gobierno del presidente José Antonio Kast decidiera quitar el respaldo que su antecesor, Gabriel Boric, había anunciado.
Su propuesta busca apoyarse en su experiencia al frente de un país latinoamericano, su trabajo en organismos multilaterales y su trayectoria vinculada a derechos humanos, igualdad de género y políticas sociales.
Recordemos que además de haber sido presidenta de Chile en dos periodos (2006-2010 y 2014-2018), se desempeñó como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022.
Principales reflexiones de Bachelet en debate por la ONU:
– Por la situación en Ormuz: “El secretario debe prevenir y anteponer que estas situaciones ocurran. Por supuesto que hay que ocupar todas las herramientas disponibles, tender puentes entre las partes en disputa, insistir en soluciones pacíficas, enviados especiales, sentarse a conversar con jefes de estado, ver todo lo que produsca un efecto positivo. No es fácil, pero el secretario general no se debe dar por vencido. La paz debe prevalecer”.
– Por futuro de la ONU en un hipotético mandato: “Esperaría que después de cinco la gente confiara más más en la ONU, porque ve un ente más cercano y que responda a sus demandas. Debe ser cercana y representar a todos los estados. La ONU es el único espacio donde todos, países más débiles y fuertes pueden encontrar un especio para conversar, dialogar y buscar soluciones. Si logramos crear esto, la gente seguirá confiando, y la ONU conseguirá siendo relevante y escencial”.
– En torno a su independencia: “Para mí, neutralidad, imparcialidad, independencia están en mi ADN. He probado que es importante, porque es la única forma de demostrar que puedes representar a todos los estados, como secretaria general, poderosos y no poderosos. Fui presionada por varios países cuando trabajé como Alta Comisionada de DDHH, y resistí esas presiones”.
– Sobre cuál es, a su juicio, la mayor amenaza en la actualidad: “Hay muchas amenazas, Hay amenazas en Medio Oriente, crisis para familias África, con grupos criminales que tratan de reclutar personas. Pero el principal desafío para el mundo es global. Esto no lo va a resolver una persona por sí misma, hay polarización, fragmentación, intenciones de debilitar la comunidad internacional. Necesitamos una ONU fuerte, eficiente, ágil, transpente, y que se tome en serio desafíos de jóvenes y mujeres. La paz es escencial, pero no habrá paz ni seguridad si no hay desarrollo, o derechos humanos. Hay que trabajar muy duro en ello”.
Además de Bachelet, los demás candidatos son la costarricense Rebeca Grynspan, el argentino Rafael Grossi, el senegalés Macky Sall, propuesto por Burundi; la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, propuesta por Antigua y Barbuda, y Carolyn Rodrigues Birkett, propuesta por Guyana.
Posteriormente, el 30 de julio, comenzará una de las fases más reservadas del proceso: los straw polls, o votaciones de prueba, que realiza el Consejo de Seguridad para medir el nivel de respaldo que despierta cada candidatura.
Aunque sus resultados no son vinculantes, históricamente han servido para perfilar al candidato que finalmente será recomendado por el Consejo de Seguridad a la Asamblea General, que luego formaliza el nombramiento.
Quien resulte vencedor asumirá el 1 de enero de 2027 como sucesor del portugués António Guterres.
Fuente: BioBioChile
