Una vez más, el inicio de un juicio por obstrucción a la investigación en el caso de la joven Tanya Aciares, debió ser reprogramado, generando frustración entre familiares y testigos que esperaban el avance de una causa que lleva años en investigación. La audiencia fue aplazada por tercera vez durante este año y quedó fijada para el próximo 24 de agosto, a la espera de una resolución pendiente de la Corte Suprema.
La noticia fue recibida con desazón por parte de la familia de la víctima. Danny Aciares, uno de los familiares involucrados en el proceso, manifestó que la constante postergación ha significado un desgaste emocional y también laboral para quienes deben asistir como testigos.
“Ya es la tercera vez este año que se aplaza la audiencia. Para nosotros es algo negligente porque somos personas que trabajamos, tenemos que pedir permisos y perder tiempo. No solamente me afecta a mí, sino también a todos los testigos que han debido asistir”, señaló.
El familiar indicó que ahora deberán esperar hasta el 24 de agosto para conocer si el proceso continúa normalmente o si existen nuevas definiciones judiciales que puedan afectar el desarrollo de la causa.
Fiscalía explica las razones de la suspensión
El fiscal adjunto jefe de la Fiscalía de Diego de Almagro, Ariel Guzmán, explicó que la reprogramación se debe a un recurso judicial presentado por la defensa que aún no ha sido resuelto por la Corte Suprema.
Según detalló, en una audiencia realizada el pasado 8 de junio la defensa solicitó el sobreseimiento de la causa por prescripción. Sin embargo, dicha petición fue rechazada por el tribunal, decisión que posteriormente fue respaldada por la Corte de Apelaciones de Copiapó.
“La defensa presentó posteriormente un recurso ante la Excelentísima Corte Suprema. Ese recurso todavía no ha sido resuelto y su resolución es necesaria antes de iniciar el juicio oral, porque precisamente se trata de una cuestión previa que podría afectar la continuidad del proceso”, explicó el persecutor.
El fiscal agregó que realizar el juicio sin contar con esa definición carecería de sentido jurídico si eventualmente el máximo tribunal acogiera la solicitud de la defensa.
“Por eso lamentablemente tuvo que reagendarse este juicio. Se fijó para el 24 de agosto, dando una holgura que estimamos suficiente para que el recurso sea resuelto y así poder desarrollar el juicio sin contratiempos”, indicó.
Guzmán señaló que hasta la semana pasada la Fiscalía trabajaba con la convicción de que el juicio se desarrollaría en la fecha originalmente programada, por lo que se habían realizado coordinaciones con familiares y testigos.
“Durante las últimas semanas estuvimos preparando a los testigos, a la familia y a todas las personas que debían participar. Monitoreamos constantemente la situación del recurso y recién el viernes tuvimos la certeza de que no alcanzaría a resolverse antes de la audiencia”, comentó.
Por ello, explicó, se tomó la decisión de solicitar formalmente la suspensión para evitar iniciar un proceso sin que existiera una resolución definitiva sobre la cuestión pendiente.
Más allá de la resolución judicial, la familia insiste en que su principal interés es conocer en detalle cómo se desarrolló la investigación y cuáles fueron los antecedentes que llevaron a las decisiones adoptadas durante el proceso.
“Queremos entender cómo fue la investigación, qué ocurrió con las distintas líneas investigativas y conocer las respuestas que hemos esperado durante tanto tiempo”, expresó el familiar.
Asimismo, recordó que la querella no fue impulsada inicialmente por la familia, sino por la propia Fiscalía.
“Esta causa comenzó con una acción de la Fiscalía contra las personas que hoy están imputadas. Nosotros decidimos sumarnos como querellantes porque queríamos tener más información y acompañar el proceso”, afirmó.
Respecto a la próxima audiencia, el fiscal informó que los testigos volverán a ser convocados por el tribunal y por la Fiscalía, aunque antes se realizará una revisión de la nómina definitiva.
“Inicialmente tenemos entre 25 y 30 testigos citados, pero antes del juicio siempre se hace una evaluación para determinar cuáles son estrictamente necesarios para acreditar los hechos. Lo importante es que para la próxima fecha estarán convocadas todas las personas que efectivamente se requieran”, explicó.
Con la audiencia fijada para agosto, tanto la Fiscalía como la familia esperan que la resolución pendiente de la Corte Suprema permita finalmente dar inicio al juicio y avanzar en una causa que ha sufrido reiteradas postergaciones.
