Un presunto caso de maltrato animal generó conmoción entre vecinos de un sector El Palomar, luego de que una perrita fuera encontrada sin vida tras permanecer amarrada durante en el patio de una vivienda.
Según relataron vecinos, la mujer que arrendaba el inmueble habría llegado hace poco más de una semana junto al animal, una perrita tipo poodle rescatada.
Testigos aseguran que durante los primeros días el can deambuló por las calles y, posteriormente, su dueña decidió mantenerlo amarrado con una cuerda.
Una vecina colindante afirmó que incluso le pidió a la mujer que se preocupara por la mascota, señalando que permanecía expuesta al sol durante largas horas, aparentemente sin agua y emitiendo constantes ladridos y quejidos. La mañana de este miércoles, los vecinos encontraron a la perrita fallecida, presuntamente tras ahorcarse con la cuerda que la mantenía sujeta.
Tras la denuncia realizada por residentes del sector, personal de Carabineros llegó al lugar y detuvo a la mujer por su presunta responsabilidad en un hecho constitutivo de maltrato animal.
Desde la agrupación animalista Atacama Perros señalaron que fueron alertados por dirigentes vecinales “Me comentaron la situación, me mandaron fotos y me pidieron ayuda respecto al procedimiento. Me impactó bastante y junto a otras animalistas decidimos venir al lugar”, indicó Paola Lismayes.
Lismayes, sostuvo que el caso refleja una problemática que, a su juicio, continúa creciendo.
“El maltrato sigue, aumenta y sentimos que muchas veces no tenemos el apoyo suficiente de las autoridades. Las denuncias las hacemos y las seguiremos haciendo, pero necesitamos más respaldo”.
La representante de la fundación, indicó que la mujer aseguró haber rescatado a la perrita y que decidió amarrarla porque se escapaba. Sin embargo, sostuvo que mantenerla atada durante varios días, con una cuerda corta, habría provocado las condiciones que terminaron con la muerte del animal.
Vecinos también manifestaron que la situación afectó emocionalmente a quienes presenciaron los hechos, incluidos niños del sector, quienes escucharon durante horas los ladridos y quejidos de la mascota sin poder intervenir.
La presidenta de la junta de vecinos señaló que este tipo de hechos nunca se había registrado en el sector y lamentó profundamente el impacto que generó en la comunidad, especialmente entre quienes promueven el cuidado y protección de los animales.
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