La economía chilena cerró el primer trimestre con un desempeño inferior a las proyecciones.
Según el Informe de Cuentas Nacionales publicado por el Banco Central, el Producto Interno Bruto (PIB) sufrió una contracción del 0,5% entre enero y marzo en comparación con el mismo lapso del año pasado.
Esta cifra resultó ser más desalentadora que el descenso del 0,3% que habían anticipado los analistas.
Los factores detrás de la caída
De acuerdo con el organismo emisor, el retroceso económico se debió principalmente al comportamiento del comercio exterior, donde se combinó un debilitamiento de los envíos al extranjero con un incremento en las compras internacionales.
A nivel sectorial, el freno de la actividad estuvo marcado por el bajo rendimiento de áreas clave como la agropecuario-silvícola y la minería.
Por el contrario, el sector de los servicios (especialmente los de carácter personal) logró mostrar cifras positivas y actuó como un amortiguador ante la caída general.
A pesar del tropiezo del PIB global, la demanda interna experimentó un avance del 2,1%, impulsada por la inversión (formación bruta de capital fijo) y el gasto de las personas.
El consumo de los hogares registró un incremento del 2,5%, empujado principalmente por el dinamismo en el sector servicios, con un fuerte protagonismo de los rubros de salud, transporte, turismo, hoteles y restaurantes.
Fuente: BioBioChile
