De perseguidor a investigado. El exfiscal Vinko Fodich Andrade, una de las figuras visibles de la primera generación del Ministerio Público, quedó detenido en una causa por secuestros extorsivos que también alcanzó a funcionarios de la PDI. Su nombre ya aparecía bajo la lupa de la Fiscalía Supraterritorial por una trama de lavado de activos ligada a una casa de cambio de la que es socio. A eso se suma otro cruce inquietante: como abogado privado representa a un integrante de la cúpula del Clan Chen, cuya investigación ya había conectado a dos de los detenidos en la nueva causa.
El abogado y otrora fiscal Vinko Fodich Andrade pasó de integrar la primera generación de persecutores del Ministerio Público —donde encabezó investigaciones de alta connotación pública y llegó a liderar una fiscalía en la zona oriente de Santiago— a quedar bajo la lupa de la misma institución en la que construyó buena parte de su prestigio. Hoy su nombre aparece vinculado a dos investigaciones de la Fiscalía Supraterritorial: una por una presunta red dedicada a secuestros extorsivos, que terminó por sellar su caída, y otra cuyo eje es un eventual esquema de lavado de activos a través de una casa de cambio de la que es socio.
La noticia de su detención —materializada este miércoles junto a tres funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI) y dos hombres vinculados a un líder del Clan Chen en Iquique— comenzó a circular rápidamente entre abogados de la plaza y funcionarios del Ministerio Público.
Su captura, que incluyó allanamientos a su oficina en Providencia y domicilio, fue autorizada por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago en el marco de una de las indagatorias que mantiene abiertas en su contra la Fiscalía Supraterritorial, encabezada por Miguel Ángel Orellana.“Vinko coincidió con Orellana y eran bien cercanos, hasta amigos diría yo”, comenta una fuente sobre la relación que ambos abogados de profesión mantuvieron en el pasado.
El golpe marca un giro especialmente llamativo en la trayectoria del exfiscal. Después de investigar delitos económicos, corrupción y causas de alta complejidad desde el sector público, Fodich se consolidó como abogado penalista en el ámbito privado. Actualmente integra PFV Abogados y durante los últimos años ha asumido la defensa de imputados en algunas de las investigaciones penales más mediáticas del país, incluido un integrante de la cúpula del mencionado Clan Chen.
Y es precisamente allí donde los caminos vuelven a cruzarse: Ángelo Israel Stevens Aguilera y José Ignacio Pinto Inzunza, dos nombres que ya aparecían en las pesquisas de esa organización, fueron dos de los detenidos este miércoles junto al propio Fodich en la causa que indaga una presunta red dedicada a secuestros extorsivos de ciudadanos chinos.
SECUESTROS EXTORSIVOS
La caída de Vinko Fodich se concretó este miércoles en el marco de una investigación por una presunta banda dedicada a secuestros extorsivos de ciudadanos chinos y que, de acuerdo con los antecedentes conocidos hasta ahora, habría contado entre sus integrantes con funcionarios activos de la Policía de Investigaciones (PDI).
Se trata de un operativo que se alza como uno de los primeros grandes golpes de la Fiscalía Supraterritorial y que dejó al menos siete detenidos. Entre ellos figuran Fodich, tres miembros de la policía civil y dos sujetos que tenían vínculos directos con miembros de la cúpula del Clan Chen, la banda caída en desgracia a principios de año de la mano de la Operación EFOS.
Estafas aparte, el origen de la causa que involucra directamente a Fodich está, precisamente, al interior de la PDI. Fue el propio departamento de Asuntos Internos de la institución el que detectó antecedentes que apuntaban a que funcionarios policiales podían estar participando en actividades delictivas. A partir de esa alerta se abrió una investigación conjunta con el Ministerio Público, que recayó en la Fiscalía Supraterritorial.
Las pesquisas apuntan —entre otros ilícitos— a asociación criminal, secuestro extorsivo, extorsión e infracciones a la Ley Orgánica de la PDI. En ese contexto se ordenó la detención del exfiscal y una serie de allanamientos, incluidos procedimientos en su domicilio y la oficina que comparte con otros dos reconocidos exfiscales en Providencia.
ENREDADO EN LA TRAMA
Uno de los procesos judiciales donde más resonó el nombre de Vinko Fodich, de hecho, fue el que se inició a comienzos de año de la mano de la Operación EFOS, una megainvestigación policial y judicial centrada en desmantelar una presunta red de lavado de activos y asociación ilícita liderada por ciudadanos chinos de una misma familia con operaciones principalmente en Iquique: el denominado “Clan Chen”.
En esa causa comenzó a figurar Fodich cuando —junto a los otros socios de PFV Abogados— asumió la representación de Yongjie Chen, ciudadano chino a quien los investigadores ubican derechamente dentro de la denominada “Cúpula Chen”, junto a Longdi, Wen y Wu Chen. Según los antecedentes de la Fiscalía, ese núcleo ejercía un “control integral del plan criminal y funcionamiento de las operaciones” de la organización.
De hecho, Fodich había acaparado la atención hace algunos días por este caso cuando en primera instancia logró revertir el traslado de Yongjie Chen a la cárcel La Laguna de Talca, en el marco de la Operación Cancerbero del Gobierno, aunque posteriormente la Corte de Apelaciones de Iquique revocó esa resolución.
Traslados a un lado, dentro de esa estructura criminal transnacional la PDI atribuyó a Yongjie un papel particularmente sensible: lo definió como “estratega de crisis”, encargado de intervenir cuando las empresas vinculadas a la red enfrentaban dificultades para disponer de sus fondos. Y es precisamente en esas gestiones donde aparecen dos nombres que ahora vuelven a cruzarse con el del propio Fodich: Ángelo Israel Stevens Aguilera y José Ignacio Pinto Inzunza.
REUNIONES ESTRATÉGICAS
Stevens Aguilera aparece vinculado a Yongjie el 27 de noviembre de 2025. Para entonces, Banco Santander había retenido administrativamente fondos asociados a distintas sociedades investigadas. Según el expediente, Yongjie se reunió con Stevens y un sujeto identificado como Juan Antonio Meneses para “coordinar la liberación de estos activos”, incluidos recursos asociados a Inversiones Meneses SpA, sociedad que los investigadores vincularon con la recepción de cuantiosas sumas provenientes de estafas internacionales.
Pinto Inzunza, en tanto, aparece menos de un mes después. El 18 de diciembre de 2025, tras un intento fallido por recuperar fondos retenidos en Banco Santander, Yongjie volvió a reunirse en Iquique con Meneses, Jonathan Toro Carreño y el propio Pinto. El escrito sostiene que en ese encuentro se buscó “coordinar mecanismos para la disposición de estos activos”. En paralelo, otro informe policial calificó este tipo de encuentros derechamente como “reuniones estratégicas”.
El cruce adquiere ahora una dimensión distinta. Stevens y Pinto son precisamente dos de los sujetos detenidos junto a Vinko Fodich en la investigación que indaga una presunta red dedicada a secuestros extorsivos de ciudadanos chinos. Son causas distintas y, hasta ahora, los antecedentes revisados no permiten afirmar que ambas investigaciones formen parte de una misma estructura criminal.
Pero el expediente de la Operación EFOS sí deja establecido un punto concreto: el cliente chino de Fodich había mantenido reuniones directas, en momentos críticos para las finanzas del Clan Chen, con dos de los hombres que meses después caerían arrestados junto al propio abogado.
LA OTRA CAUSA QUE YA LO TENÍA BAJO LA LUPA
La investigación que terminó este miércoles con su detención no es la única que mantiene a Vinko Fodich en la mira de la Fiscalía Supraterritorial. Desde antes, el exfiscal ya figuraba como investigado en una causa por eventual lavado de activos que tiene como uno de sus principales focos una casa de cambio de la que él mismo es socio.
Se trata de Change Panda SpA, sociedad constituida en 2020 por Fodich junto al empresario chino Tao Jiang y el chileno Luis Muñoz Morales. La compañía nació con un capital de $200 millones, dividido en 200 mil acciones: Jiang y Muñoz quedaron con el 40% cada uno, mientras el exfiscal aportó $40 millones y obtuvo el 20% restante.
La empresa quedó facultada para realizar, entre otras operaciones, remesas al extranjero, transferencias nacionales e internacionales, actividades propias de una casa de cambio y distintos negocios financieros. Precisamente esos movimientos de dinero en extremo abultados terminaron encendiendo las alertas de los investigadores.
De acuerdo con los antecedentes conocidos de la causa, las sospechas surgieron luego de detectar depósitos en efectivo que, en conjunto, bordearon los $6 mil millones. A ello se sumaron transferencias cruzadas superiores a $4 mil millones entre Change Panda y otras sociedades, operaciones que hoy son analizadas por el Ministerio Público para determinar su origen y destino.
La investigación también se tramita ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. Fue ante ese tribunal que la Fiscalía Supraterritorial solicitó levantar el secreto bancario de Fodich y de otra decena de personas vinculadas a la indagatoria, medida que posteriormente fue autorizada por la justicia.
Consultado entonces por Bío Bío Investiga, Fodich rechazó tajantemente los antecedentes que lo vinculaban con un eventual esquema de lavado de activos y sostuvo que los montos considerados por la investigación estaban distorsionados.
“SHOCK” EN LA PLAZA
La detención de Vinko Fodich provocó sorpresa entre quienes compartieron con él durante su paso por la Fiscalía Metropolitana Oriente. Fuentes consultadas fuera de micrófono aseguran que el recuerdo que dejó como jefe de la Fiscalía de Ñuñoa, Providencia y La Reina dista bastante del escenario que hoy lo tiene bajo investigación penal.
“Era buen jefe, buen fiscal y mantenía un buen ambiente laboral”, coinciden antiguos colegas que trabajaron con él durante esos años. Quienes lo conocieron de cerca destacan que Fodich gozaba de buena reputación interna y que, al menos durante su etapa como persecutor, no recuerdan episodios que hicieran anticipar el vuelco que años más tarde tomaría su trayectoria.
Ese mismo desconcierto se repite entre fiscales que volvieron a encontrárselo después, pero esta vez al otro lado de la sala de audiencias. Uno de ellos, que conoció su desempeño en el Ministerio Público y posteriormente tuvo que investigar causas en las que Fodich intervenía como abogado defensor privado, asegura que desde hace algún tiempo su nombre ya generaba comentarios al interior de la institución.
“Era un cacho últimamente cuando te tocaba como abogado defensor privado. Muchas veces no llegaba a las audiencias y todo se dilataba”, relata el persecutor. Según explica, esas situaciones comenzaron a contrastar con la imagen profesional que había dejado durante sus años como fiscal.
“Al interior de la Fiscalía varios se preguntan qué día exactamente perdió el rumbo, porque tenía buena fama”, añade la misma fuente. Otros antiguos colegas consultados coinciden en que resulta difícil identificar un momento preciso en que esa percepción comenzó a cambiar, pero aseguran que la distancia entre el Fodich fiscal que recuerdan y el abogado que encontraron años después se fue haciendo cada vez más evidente.
Así, entre quienes trabajaron con él persiste una mezcla de sorpresa y desconcierto: el exfiscal que alguna vez fue valorado por su desempeño, liderazgo y ambiente laboral terminó convertido en objeto de investigaciones de alta complejidad impulsadas por la misma institución en la que construyó su carrera.
Desde su entorno, en tanto, admiten sentirse “completamente en shock”.
EL CURRÍCULUM DE FODICH
La trayectoria de Vinko Andrés Fodich Andrade comenzó a fines de los noventa. Estudió Derecho en la Universidad de Valparaíso y obtuvo su título de abogado en 1999. Poco después se incorporó al naciente Ministerio Público, formando parte de la primera generación de persecutores que acompañó la implementación de la Reforma Procesal Penal.
Entre 2001 y 2004 se desempeñó como fiscal adjunto en Curicó, donde investigó causas por tráfico de drogas, delitos económicos y tributarios. Más tarde dio el salto a la Fiscalía Metropolitana Oriente y terminó encabezando la Fiscalía Local de Ñuñoa, Providencia y La Reina, cargo desde el cual lideró o participó en investigaciones de alta connotación pública.
Durante esos años su nombre quedó asociado, entre otras causas, a las pesquisas por el caso Chiledeportes, la investigación contra María del Pilar Pérez —conocida como “La Quintrala”— y distintas indagatorias por delitos económicos. Fue precisamente en esa etapa cuando consolidó buena parte del prestigio que todavía recuerdan antiguos colegas del Ministerio Público.
En 2010 abandonó la Fiscalía y aterrizó en el primer gobierno de Sebastián Piñera. Se incorporó al Ministerio del Interior, primero como jefe del área de Control y Sanción de la entonces División de Seguridad Pública y luego como director interino de esa repartición. Posteriormente continuó ligado a la nueva Subsecretaría de Prevención del Delito, donde llegó incluso a ejercer como subsecretario subrogante.
Tras dejar el Estado, Fodich dio el salto definitivo al ejercicio privado y se especializó como abogado defensor penal. Con el tiempo pasó a integrar el reconocido estudio PFV Abogados y comenzó a aparecer regularmente en causas de alta exposición pública.
Entre sus representaciones más conocidas figura la defensa del excarabinero Sebastián Zamora, acusado por la caída de un adolescente desde el puente Pío Nono durante una manifestación en 2020 y posteriormente absuelto. Fodich también ha asumido defensas en investigaciones por delitos económicos, crimen organizado, narcotráfico y lavado de activos, además de representar a un líder del denominado Clan Chen.
Su relación con causas vinculadas a Carabineros no se limitó al caso Zamora.Tras ser contratado por la Dirección de Bienestar de la policía uniformada —a cambio de $13 millones, según el Portal Transparencia— durante 2022 intervino en defensa de un funcionario imputado por apremios ilegítimos en el contexto del estallido social, consolidando un perfil como abogado recurrente en causas de alta exposición y fuerte controversia pública.
Pero su nombre también hizo noticia como protagonista en los tribunales. En junio de 2024 fue detenido luego de protagonizar un accidente de tránsito en Providencia mientras conducía en estado de ebriedad. Según los antecedentes conocidos entonces, circulaba contra el tránsito y marcó 1,84 gramos de alcohol por litro de sangre en el alcotest. Fue formalizado por conducción en estado de ebriedad con resultado de lesiones y quedó sujeto a medidas cautelares de arresto domiciliario nocturno y suspensión de licencia de conducir.
Ese episodio marcó uno de los primeros golpes públicos a una trayectoria que, hasta entonces, había transitado desde la persecución penal y el diseño de políticas de seguridad hacia la defensa privada de imputados en algunas de las causas más mediáticas del país.
Fuente: BioBioChile
