El pequeño animal llegó al mundo en medio de las intensas nevadas que afectaron la alta cordillera de la comuna. Su historia de supervivencia conmovió al alcalde, quien decidió adoptarlo.
En medio de las intensas nevadas que azotaron la cordillera de Tierra Amarilla, dejando a familias de crianceros aisladas durante más de una semana y provocando la pérdida de numerosos animales, una pequeña historia logró abrirse paso entre la adversidad.
Se trata de “Nieve”, un cabrito que nació en plena emergencia climática, cuando los campos permanecían cubiertos por un espeso manto blanco y las bajas temperaturas amenazaban la vida de las crías recién nacidas.
Durante una visita al sector La Semilla, donde equipos municipales entregaban ayuda humanitaria y alimento para los rebaños, el alcalde Cristóbal Zúñiga, conoció al pequeño animal. Su delicado estado y las difíciles condiciones en las que había nacido lo llevaron a tomar una decisión inmediata: adoptarlo.
“Nació bajo la nieve. Me llevé un cabrito porque estaba muy pequeñito y necesitaba cuidados”, comentó la autoridad comunal mientras entregaba ayuda a los crianceros del sector.
