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¿Recesión técnica o una pausa? Las cifras que tensionan el optimismo del Gobierno sobre la economía

La última Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) del Banco Central proyectó que la economía chilena crecerá apenas 1,3% este año, en medio de señales de debilidad en la actividad, un desempleo de 9,4% y una inflación anual que aún se mantiene por sobre el objetivo del instituto emisor.

La economía chilena entró al segundo semestre con un diagnóstico incómodo: los precios dejaron de acelerar en junio, pero el crecimiento sigue perdiendo fuerza.

En la EEE, elaborada mensualmente tras consultas a académicos, expertos y ejecutivos del sector financiero, también anticipó que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de junio crecería 1,2% en doce meses, mientras que el Índice de Precios del Consumidor (IPC) de julio anotaría una variación mensual de 0,2%.

La cifra llega en una semana marcada por nuevas señales de cautela: Hace unos días, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que el IPC de junio no registró variación (0,0%). Sin embargo, la inflación acumulada en el año llegó a 2,8% y la variación a doce meses se mantuvo en 4,3%, todavía por encima de la meta de 3% del Banco Central.

El dato de los precios entregó algo de alivio, pero no despejó la preocupación de fondo: la economía muestra bajo dinamismo, el mercado laboral sigue tensionado y las expectativas de crecimiento se han ido ajustando a la baja.

A ese escenario se sumó el reciente recorte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que redujo su proyección para Chile en 2026 desde 2,2% a 1,8%, aunque anticipó una recuperación hacia 2027 apoyada, entre otros factores, en mejores precios del cobre.

Gobierno descarta recesión, pero mercado mira con cautela

El debate se instaló luego de que el Gobierno descartara que Chile esté en riesgo de una recesión, pese a los cinco meses consecutivos de caída en algunos indicadores y a una tasa de desempleo que se resiste a bajar.

Desde el Ejecutivo han insistido en que existen elementos de resiliencia y que el país mantiene fundamentos sólidos.

No obstante, las nuevas proyecciones privadas muestran que el mercado ve un margen estrecho para una recuperación más robusta durante este año.

La atención estará puesta ahora en los próximos datos de actividad. El Imacec de junio será clave para medir si la economía logra retomar algo de impulso antes de entrar de lleno al tercer trimestre.

En materia de precios, el mercado prevé una inflación de 0,2% en julio y 0,1% en agosto, lo que sugiere una trayectoria más contenida que la observada en meses anteriores. Aun así, la inflación anual seguiría sobre la meta por un tiempo más, lo que reduce el espacio para movimientos rápidos de la Tasa de Política Monetaria (TPM).

De acuerdo con la EEE, la TPM se mantendría en 4,5% en el corto plazo, mientras el Banco Central evalúa el equilibrio entre una inflación persistente y una actividad económica debilitada.

El dilema del Banco Central

El escenario deja al instituto emisor frente a una decisión compleja.

Por un lado, la economía necesita mejores condiciones financieras para recuperar dinamismo. Por otro, la inflación todavía no converge plenamente al 3%, y cualquier presión externa -como tipo de cambio o los combustibles- podría retrasar ese proceso.

En ese contexto, los analistas esperan que el Banco Central mantenga una postura prudente, especialmente a la espera de nuevos antecedentes sobre actividad, empleo y precios.

Para los hogares, se combinan señales mixtas: el IPC de junio dio una pausa, pero el costo de vida sigue acumulando alzas relevantes en el año; y aunque el mercado espera una inflación moderada para julio, el desempleo continúa siendo uno de los principales focos de preocupación.

Así, Chile inició la segunda mitad de 2026 con una economía que evita, por ahora, un diagnóstico formal de recesión, pero que tampoco logra despejar las dudas sobre su capacidad de crecer con fuerza en los próximos meses.

Fuente: BioBioChile

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