Chile busca consolidar su rol estratégico en la industria global del litio, en medio de una creciente demanda impulsada por la electromovilidad y la transición energética. Según el Mineral Commodity Summaries 2025 del U.S. Geological Survey (USGS), el país se posiciona como el segundo mayor productor mundial, con cerca de 44.000 toneladas de litio (contenido) en 2024, y concentra una de las mayores reservas del mundo.
En este escenario, la industria enfrenta un nuevo desafío: producir más litio con menor impacto ambiental. Para lograrlo, la incorporación de tecnologías avanzadas se vuelve clave.
Una de las innovaciones que está marcando tendencia es la Extracción Directa de Litio (DLE), que permite recuperar el mineral desde salmueras de forma más eficiente, reduciendo el consumo de agua, acortando los tiempos de procesamiento y disminuyendo la huella territorial de las operaciones.
“Chile tiene una posición estratégica en la transición energética global gracias a sus recursos de litio. El desafío ahora es integrar tecnologías avanzadas que permitan optimizar la recuperación del mineral, mejorar la eficiencia de los procesos y operar con un menor impacto ambiental”, afirma Sergio Cepeda, Líder del área Mining de Ecolab para Latinoamérica Sur y el Caribe (LASC), empresa líder en gestión de agua a nivel industrial.
Digitalización y eficiencia operativa
La transformación del sector no solo pasa por nuevas tecnologías de extracción. La incorporación de herramientas digitales, analítica avanzada y monitoreo en tiempo real está permitiendo optimizar los circuitos de procesamiento y mejorar la toma de decisiones operacionales.
Desde Ecolab destacan que la combinación de química especializada y digitalización está redefiniendo los estándares de la industria. “Hoy la minería del litio está evolucionando hacia modelos más inteligentes, donde la analítica de datos y el monitoreo en tiempo real permiten mejorar el rendimiento operativo y optimizar el uso de recursos críticos como el agua”, agrega Cepeda.
Un mineral clave para el futuro energético
El crecimiento del litio está directamente ligado al avance de la electromovilidad y las energías renovables. Se proyecta que su demanda continuará aumentando en las próximas décadas, impulsada principalmente por la expansión de la industria de baterías.
En este contexto, el desarrollo de nuevas tecnologías será determinante para asegurar una producción más eficiente y sostenible, y para que Chile mantenga su liderazgo en la cadena global de minerales críticos.
