Expertos y representantes de la industria –tanto del mundo público como privado—, advierten hace años de los problemas de productividad que enfrenta la minería en Chile.
Actualmente, en medio de un boom en el precio del cobre, las grandes empresas tampoco han podido aprovechar esta “buena racha”. De hecho, solo 8 de las 17 principales minas privadas de cobre del país anotaron aumentos en su producción el año pasado.
En total, estas 17 operaciones representaron el 71% de la producción de 2025, registrando una caída de casi el 3% versus el año 2024.
Un escenario que sorprende cuando, hace una semana, se relevaba que Escondida (BHP) superó el volumen total de las siete divisiones propias de la estatal Codelco.
Reinaldo Salazar, gerente de Estudios de Sonami, señaló que esta información da cuenta de la paradoja en la que se encuentra la industria y, a su juicio, “no se están tomando cartas en el asunto”.
Y si bien expertos señalan que estas caídas eran anticipadas por las respectivas minas —a propósito del envejecimiento y caídas en las leyes del mineral—, “no deja de ser un golpe” para las oportunidades que se ven hacia adelante en torno al metal rojo.
Manuel Viera, presidente de la Cámara Minera de Chile, añadió el componente que tiene que ver con los accidentes ocurridos en el último tiempo, lo que añade un factor adicional al estancamiento productivo.
Asimismo, otros representantes de la industria aseguran que este fenómeno va a seguir durante veinte o treinta años, siempre y cuando Chile no tenga una política de fomento que permita el desarrollo de nuevos proyectos que agreguen valor a la producción.
