El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, puso en alerta al Gobierno de Chile al condicionar la permanencia del país en el programa Visa Waiver. Durante la conferencia de prensa de este lunes, el diplomático fue consultado directamente sobre si ciertos programas bilaterales, incluido el que permite a los chilenos viajar sin visado a Estados Unidos, estaban siendo revisados tras la revocación de visas a tres funcionarios del gobierno de Gabriel Boric.
Lo anterior, en medio de la polémica por el proyecto de cable submarino entre Chile y China, denominado Chile China Express, que busca unir con fibra óptica a Valparaíso con Hong Kong, y que ha generado inquietud en Washington por eventuales riesgos a la infraestructura crítica. Judd respondió sin ambages sobre el futuro del beneficio migratorio.
“Ciertamente esperamos que no llegue a ese punto. Por ahora, la Visa Waiver está a salvo, pero eso no es nuestra elección. Depende estrictamente de lo que este gobierno elija hacer”, afirmó el embajador, instalando un escenario de incertidumbre sobre la continuidad del programa que beneficia a miles de chilenos que viajan a Estados Unidos por turismo o negocios.
El diplomático fue enfático en vincular la permanencia en el programa con la capacidad del gobierno chileno para reaccionar ante amenazas concretas a sus sistemas de telecomunicaciones. “Acabamos de ver hackeos serios en empresas de telecomunicaciones aquí en Chile y en una empresa de construcción por parte de actores malignos“, sostuvo Judd.
“Todo está sobre la mesa”
La advertencia del embajador no dejó espacio para interpretaciones: la continuidad en el programa de exención de visados dependerá exclusivamente de las acciones que adopte la administración Boric. “Depende estrictamente de cuáles sean las acciones de este país. Ciertamente todo está sobre la mesa, dependiendo de lo que esta administración decida hacer de aquí en adelante”, sentenció.
Asimismo, Judd explicó que el programa Visa Waiver no es un beneficio unilateral, sino un acuerdo de seguridad que implica responsabilidades compartidas. “La Visa Waiver es un programa de seguridad; eso es lo que es. Si Chile quiere participar, debe asegurar todas las telecomunicaciones. Debemos tener la confianza de que la información que pasamos al gobierno chileno será protegida para que Chile permanezca en el programa”, detalló.
Del mismo modo, el embajador sostuvo que el gobierno estadounidense intentó sin éxito resolver las diferencias con Chile por la vía diplomática. Judd aseguró que dedicó “horas y horas” de su agenda a intentar manejar el tema, pero que no recibieron la información solicitada. “Lamentablemente, no se nos trató con honestidad. No se nos dio la información que pedimos“, expresó.
La ministra vocera de gobierno, Camila Vallejo, había declarado previamente que “Chile no opera bajo amenazas”, una afirmación que el embajador calificó duramente. “Creo que eso es bastante ridículo. No hay amenazas. No estamos amenazando ni haciendo amenazas de ningún tipo. Lo que les hemos dicho estrictamente todo el tiempo es que todo depende de la comunicación y la seguridad”, replicó Judd.
Las reglas de la Visa Waiver
El embajador estadounidense enfatizó que las condiciones para permanecer en el Visa Waiver no son nuevas ni impuestas, sino que forman parte del acuerdo que el país aceptó voluntariamente. “Eso no es una amenaza, fue un acuerdo que Chile aceptó al ingresar al programa Visa Waiver”, recordó Judd, subrayando que el país debe actuar como “un buen socio, un socio que comparte y debe cumplir con las reglas de participación“.
En ese sentido, el diplomático fue consultado sobre las razones por las cuales el cable submarino con China podría afectar la seguridad nacional o regional. Judd explicó que el problema no radica en la competencia, sino en la seguridad de los datos que transitarían por esa infraestructura. “No habrá competencia, venga ese cable o no. Las empresas privadas ya han dicho que no harán negocios a través de un cable que no es seguro“, afirmó.
El embajador ejemplificó su punto señalando que existen leyes en otros países que obligarían a entregar información sensible a los gobiernos. “No harán negocios cuando existen leyes de otros países que dicen que cualquier información que pase por un cable debe ser entregada al gobierno si este la solicita. No hay competencia”, insistió Judd.
Consultados sobre si el presidente electo José Antonio Kast insistiera con el proyecto de cable submarino podría afectar las relaciones bilaterales, Judd optó por la cautela. “Cruzaremos ese puente cuando lleguemos a él. No voy a hipotetizar. Habrá discusiones”, señaló.
Revisa las declaraciones del embajador de EEUU en Chile, aquí:
Fuente: BioBioChile
