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Desierto Florido bajo la lupa: cuestionan realización de fiesta en entorno de alto valor natural

El evento SAMSARA, programado para el próximo 10 de octubre en el sector Chehueque, en la comuna de Vallenar, ha sido presentado por sus organizadores como una actividad que se desarrollará al interior de un recinto privado. Sin embargo, su realización en el contexto del Desierto Florido genera interrogantes respecto del impacto que pueden provocar este tipo de actividades sobre un entorno natural que alberga especies vegetales y animales de especial relevancia para la región.

Desde la organización han buscado despejar las dudas y aseguran que el Desierto Florido no será utilizado como pista, escenario ni área del festival. Además, señalaron que no se instalará infraestructura sobre sectores de floración y que tampoco habrá circulación de asistentes sobre las flores.

De acuerdo con la información difundida por SAMSARA, el recinto estará delimitado y contará con áreas específicas para escenario, servicios, producción y circulación. La organización sostiene que los desplazamientos del público estarán restringidos exclusivamente a dichas zonas, manteniendo el área de floración fuera del recinto.

La preocupación por el impacto sobre la floración
El punto central de la discusión es cómo una actividad que contempla la llegada y desplazamiento de público puede desarrollarse en las proximidades de un ecosistema especialmente sensible durante el período de floración.

El Desierto Florido transforma extensas zonas del territorio atacameño y permite la aparición de numerosas especies vegetales, además de constituir un entorno donde habitan distintas especies de fauna. Por ello, cualquier intervención, tránsito o instalación en sectores de floración puede convertirse en un factor de preocupación para quienes defienden la conservación de este fenómeno natural.

En este contexto, el Gobierno Regional de Atacama ha marcado distancia del evento y aclaró que no participa como auspiciador ni patrocinador, ni mantiene participación en su organización.

El gobernador regional enfatizó que, frente a actividades de estas características, el resguardo del patrimonio natural debe considerar las normas destinadas a proteger las especies vegetales y animales presentes en la zona.

“Uno de los aspectos que más cautelamos tiene que ver con el cumplimiento de las disposiciones de carácter normativo, y particularmente con las que tienen que ver con el resguardo de las especies vegetales y animales”, señaló.

Una fiesta junto a un fenómeno natural único
La controversia no se limita a determinar si el escenario o la infraestructura estarán físicamente sobre las flores. También plantea una discusión más amplia: qué tipo de actividades son compatibles con un territorio que durante determinadas épocas del año adquiere un extraordinario valor natural y turístico.
La realización de la fiesta, por tanto, deja planteada una interrogante para la comunidad: ¿es suficiente mantener las instalaciones fuera de las zonas de floración o la cercanía de una actividad masiva también debería ser considerada al momento de evaluar su impacto sobre el Desierto Florido?

Mientras la organización asegura que ha tomado medidas para evitar afectaciones, el Gobierno Regional recalca la importancia del cumplimiento de las normas y del resguardo de las especies presentes en este ecosistema. El debate vuelve así a poner sobre la mesa el desafío de proteger el Desierto Florido y, al mismo tiempo, definir los límites para el desarrollo de actividades privadas en su entorno.

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