Desde España han surgido duros cuestionamientos a la decisión del Gobierno de echar pie atrás a la concesión de las obras en las rutas 160 (San Pedro de la Paz – Coronel), 150 (Concepción-Penco) y la Autopista Concepción-Talcahuano en el Gran Concepción para nuevos corredores de transporte público.
Un artículo del medio Expansión afirmó que, con el fin “por sorpresa” de la concesión de los contratos de construcción y explotación con Azvi, “el Gobierno del conservador José Antonio Kast ha encendido las alarmas entre los grandes grupos de infraestructuras del país” europeo.
España es origen de algunas de las empresas más importantes del escenario chileno de concesiones. Sin embargo, con esta noticia -que causó todo un revuelo político-, se advierte que el modelo de concesiones más “maduro” de la región comienza a mostrar grietas.
La reacción desde España al fin de concesión en el Bío Bío
Desde el medio citan fuentes financieras que destacan cómo, mientras Perú y Colombia son marcados por la llegada de gobiernos “de corte liberal” pro iniciativa privada, “Chile opta por asustar a los inversores con decisiones incongruentes que añaden inseguridad jurídica”.
“Las concesiones son una herramienta sensiblemente más eficaz que la obra directamente financiada con presupuestos”, agregó la fuente a Expansión.
Por otro lado, Azvi sostuvo en un informe que, mientras ellos comprometieron el término y puesta en marcha de las obras a finales de 2031, ahora el “retraso acumulado realista” es de cuatro años. Es decir, a finales de 2035.
También la empresa agregó que el Estado chileno deberá asumir directamente los sobrecostes en el diseño de desvíos de servicios públicos, “interferencias de servicios y reclamaciones por restos arqueológicos o gestión social”.
Desde el Ejecutivo defendieron la decisión ante el escenario fiscal del país y los compromisos financieros del Estado. Con ello, el proyecto pasaría a concretarse directamente con recursos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y mediante la Dirección de Vialidad.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, dijo en una carta al MOP a la que Expansión dijo tener acceso, que la continuidad de proyectos con “compromisos fiscales por varios años”, ponen presiones adicionales de gasto que “en las condiciones actuales, no es posible absorber”.
Chile pierde atractivo en concesiones
Dentro de las compañías españolas con concesiones en Chile, está la citada Azvi, pero también Sacyr -que entre varios proyectos, tiene la desaladora de Coquimbo-, Abertis -controlada por Abertis mediante VíasChile, por ejemplo-, Acciona -con proyectos energéticos-, Sanjosé y Globalvia.
OHLA, si bien tuvo una fuerte presencia en Chile, ha enfrentado procesos como arbitraje y, en el caso de su filial industrial, en febrero solicitó su quiebra ante deudas por sobre los $21 mil millones.
Ahora, tras el fin de los dos contratos en el Bío Bío, desde Expansión recalcan que nuestro país está perdiendo atractivo en las licitaciones. “Solamente firmas como Sacyr, Azvi y Sanjosé mantienen una apuesta firme”, concluyeron fuentes consignadas por el citado medio financiero, donde agregan que se abre “una grieta en el sistema concesional más maduro y estable de Latinoamérica”.
Fuente: BioBioChile
