Las intoxicaciones por cigarrillos electrónicos en niños encendieron una nueva alerta sanitaria.
Durante los últimos cinco meses, los casos por ingesta del líquido contenido en vapeadores aumentaron un 400%, una situación que incluso ha llevado a lactantes y menores de dos años a ser hospitalizados en unidades de cuidados intensivos.
Salud advierte riesgo por alto uso de vapeadores
La advertencia la realizó el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica, CITUC.
Su director ejecutivo, Juan Carlos Ríos, explicó que basta la ingesta de unas pocas gotas para provocar síntomas de intoxicación, ya que estos líquidos pueden contener altas concentraciones de nicotina, metales y otras sustancias con efectos neurotóxicos y cardiovasculares.
La preocupación también apunta al aumento del consumo entre menores de edad.
La última Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes reveló que uno de cada tres adolescentes chilenos ha probado un vapeador con nicotina y que un 14,8% lo utilizó durante el último mes, superando al consumo de cigarrillos tradicionales.
En ese contexto, la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, reiteró que los vapeadores no son inocuos y advirtió que la exposición a sus componentes puede provocar daños importantes en la salud, especialmente en niños y adolescentes, afectando incluso el desarrollo cerebral y sus capacidades cognitivas.
En la misma línea, la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, presentó junto a la subsecretaria los resultados del primer plan piloto de sensores detectores de vapeo en colegios.
La tecnología, instalada en los baños de un establecimiento, alerta en tiempo real a inspectores cuando detecta el uso de cigarrillos electrónicos.
Según el municipio, desde abril los eventos de vapeo disminuyeron un 65%, una medida que se complementa con acciones de prevención y educación dirigidas a los estudiantes.
Así, mientras las autoridades buscan frenar el consumo en los colegios, especialistas advierten que el desafío también pasa por evitar que estos dispositivos lleguen a los hogares, donde una mínima exposición podría provocar intoxicaciones graves en los niños más pequeños.
Fuente: BioBioChile
