A poco más de un mes del fallecimiento del actor Julio Jung, su esposa Tessa Aguadé, habló por primera vez tras su deceso, instancia donde recordó sus últimos días y cómo se despidió de quien fue su pareja por 36 años.
La artista conversó con Revista Sábado de
El Mercurio, donde relató cómo fueron sus últimos meses aquejado por el Alzheimer e ingresado en una casa de reposo: “Él siempre estuvo en el primer piso, donde estaban los pacientes autovalentes. A finales del año pasado, tuvo un fuerte deterioro y lo pasaron al segundo piso, donde vivían los que no tenían autonomía. Ya estaba completamente ido“.
A raíz de este cambio y el deterioro provocado por la enfermedad, Tessa iba todos los fines de semana a darle de comer, lo que generaba la inmediata reacción en el artista: “Cuando me veía, se alegraba y sonreía. Yo le tomaba la mano y él me daba besos, pero ya no hablaba. Muchas veces me fui llorando por la tristeza de no poder comunicarme con él. Lo acompañé hasta el final”.
Fue de hecho uno de estos fines de semana cuando Julio Jung falleció, lo que la golpeó profundamente, pues ella iba de camino a visitarlo.
“Me llamaron diez minutos después de que muriera, mientras iba camino a verlo. Cuando llegué, pude abrazarlo y estar sola con él. Su cuerpo todavía estaba caliente. Ese momento fue muy importante porque lloré tranquila y me despedí. Si bien hace mucho tiempo que Julio ya no era él, ahora siento un vacío que no sé cómo llenaré“, confesó.
El ingreso de Julio Jung a una casa de reposo
La artista también ahondó sobre la vez que decidieron como familia internar al actor en una casa de reposo, con lo cual el intérprete de ‘Un diablo con ángel’ no estuvo de acuerdo.
Tras ser intervenido de urgencia de la próstata en 2020, su salud comenzó a desgastarse, recuerda su viuda: “Quedó muy mal debido a la anestesia. Se demoró tres meses en recuperarse completamente. Ahí empezó su deterioro”.
“Llegó un momento en que no dormía y se levantaba en la noche a comer. Yo me encerraba en una pieza con llave para poder dormir, pero él me iba a buscar y golpeaba la puerta con su bastón. Además,se caía y se pegaba. Estaba consciente, pero no recordaba lo que había hecho ni se daba cuenta de que algo le pasaba”, recordó.
“Debido a su estado, con el médico decidimos que había que internarlo en una casa de reposo (…) No lo tomó bien. Se demoró como cuatro meses en estabilizarse y que me permitieran sacarlo los fines de semana. Cuando finalmente pude, me costaba mucho llevarlo de vuelta a la casa de reposo. Julio no entendía por qué tenía que estar ahí, si él se sentía sano. Lo más triste y difícil es que los enfermos de alzhéimer nunca se dan cuenta de que están mal”, reflexionó.
Cuando se acercaba el inicio de la semana, para Tessa se convertía en un desafío llevar de regreso a Julio Jung a la casa de reposo, pues reaccionaba violentamente: “Era como un niño que no quería ir al colegio el lunes. Antes de volver, yo lo ‘engatusaba’ llevándolo a un café que quedaba cerca para que se tomara un chocolate caliente con marshmallow”, recordó.
Finalmente, Julio Jung falleció el 6 de junio de este año, a los 84 años de edad y tras más de seis décadas de carrera.
Fuente: BioBioChile
