Acompañado de su esposa, visitado por amigos y confinado a su departamento de Viña del Mar. Así aguarda Manuel Zacarías Monsalve Benavides el juicio por violación que definirá su destino tras poco más de un año y medio de investigación.
Si bien no está claro cuándo comenzará el procedimiento oral en su contra, lo cierto es que la indagatoria entró en recta final a mediado de este mes, luego de que se ampliaran las pesquisas en 60 días para afinar las últimas diligencias. En concreto, el Ministerio Público, a solicitud de la defensa, solicitó la prórroga para levantar nueva información desde las cámaras del restaurante Ají Seco Místico y para obtener y revisar las conversaciones de WhatsApp de la denunciante previo a la cita con el entonces subsecretario la tarde que acaecieron los hechos. A partir de entonces, el Ministerio Público y la parte querellante podrán ingresar sus respectivas acusaciones, proceso que dará finalmente paso al juicio.
Según conoció la Unidad de Investigación de Bío Bío, tras su salida de Capitán Yáber en mayo de 2025, el ex zar de la seguridad del gobierno de Gabriel Boric quedó con arresto domiciliario total en su departamento de calle Sol y Mar en Viña del Mar, donde reside con su esposa y madre de sus hijas. Ambos llevan 33 años de casados: contrajeron matrimonio el 11 de junio de 1993 y volvieron a convivir —según cuentan fuentes cercanas a la familia— luego de que la Corte Suprema dejara en libertad a Monsalve.
Quienes conocen de cerca al médico y político nacido en Coronel cuentan que su esposa dejó su residencia en Concepción para ir en apoyo de su cónyuge de cara al juicio.
—Ella ha sido una gran compañera —dice una fuente de su entorno.
Las cenas
De acuerdo con fuentes de esta Unidad de Investigación, el departamento de Monsalve está compuesto por tres habitaciones, se encuentra en un piso 11 y cuenta con una amplia terraza donde el exparlamentario recibe a cercanos y figuras del Partido Socialista.
Y es que sus viejas amistades han mantenido el contacto. Aquí aparecen sus colaboradores más cercanos de la época de gobierno, además de senadores de la tienda de calle París, como Fidel Espinoza y Gastón Saavedra.
Justamente en el domicilio de Monsalve, sus ex correligionarios han celebrado cenas a su honor (Monsalve renunció al PS poco días después de que estallara el caso para “evitar” que la denuncia en su contra dañara al partido donde militó por 32 años”).
—Está más tranquilo que el año pasado, más convencido de que el resultado del juicio será a su favor —acota una de las personas que ha participado de las citas, donde los honorables han degustado productos marinos, salmón principalmente, traídos desde el sur del país.
El exministro Osvaldo Andrade es otra de las figuras socialistas que ha mantenido el contacto con Monsalve. Lo visitó todas las semanas durante los 181 días que el médico estuvo en la cárcel. Desde su salida de Capitán Yáber se han mantenido al día vía telefónica.
—Está bien de ánimo, positivo, esperando el juicio para poder defenderse —asegura uno de sus amigos.
Los mismos consultados apuntan a que Monsalve ha estado enfocado en estudiar su caso. Para ello, tiene reuniones periódicas vía telemática con su defensa, liderada por Víctor Providel. También ha analizado por su cuenta el expediente judicial del Ministerio Público y, además, ha puesto especial énfasis en el sumario administrativo que abrió La Moneda en su contra.
Según antecedentes tenidos a la vista por la Unidad de Investigación de Bío Bío, el senador Espinoza ofició a los ministerios de Interior y de Seguridad Pública para que emitan un informe detallado respecto del sumario contra Monsalve. En simple, el exsubsecretario acusa una posible falsificación en el proceso administrativo, puesto que éste abría sido abierto posterior a su renuncia y no antes.
“Este oficio no persigue, en absoluto, interferir en la decisión de fondo del procedimiento disciplinario. Su motivación es una sola: que se respete lo que establece la ley y que se conozca la verdad respecto de un hecho objetivo y verificable -la fecha y hora reales de creación del acto fundante del sumario-, cuya determinación interesa no sólo al afectado, sino a la fe pública y a la confianza ciudadana en la regularidad de los actos del Estado”, reza la presentación ingresada por el senador Espinoza.
Disímil
El panorama es totalmente opuesto en el caso de la denunciante. Tras ingresar la denuncia contra quien fuera su superior en la Subsecretaría del Interior, no ha podido volver a su trabajo.
Lejos de poder retomar una vida normal, ha debido mantenerse en casa, con licencia médica, bajo atención de la AChS.
—Ella y su círculo sólo han tenido pérdidas con esto —dice una fuente que conoce de cerca el caso.
Su abogada María Elena Santibáñez también lo cree;
—Ha sido un proceso largo y profundamente doloroso para nuestra representada y su entorno.
Santibáñez detalla que su representada “fue víctima de delitos sexuales de la mayor gravedad”:
—Lo que esperamos es claro: que cesen las dilaciones y que se realice el juicio oral. Será la instancia en que se presenten las pruebas reunidas durante la investigación, que consideramos sólidas y concluyentes.
Y sentencia:
—Nuestra representada avanza con apoyo terapéutico e intenta rehacer su vida tras hechos que la marcaron profundamente. Para ello es esencial que pueda acceder a la justicia en un plazo razonable.
Quienes conocen de cerca la indagatoria cuentan que el Ministerio Público pondrá el foco en derribar la tesis de inocencia de Monsalve. En esa línea, las cámaras de seguridad del hotel y sus alrededores son pieza clave: en las imágenes se ve al entonces funcionario público corriendo por los pasillos del Panamericano mientras que la denunciante aparece en un estado de ebriedad evidente.
Todo ello, sin contar las muestras de ADN y otros peritajes a la víctima que ya sirvieron para dejar a Monsalve en prisión preventiva por 181 días (ver 83 millones de probabilidades contra Monsalve: el fallido intento de defensa para crear duda razonable).
Mientras el reloj corre, Monsalve sigue abonando tiempo a una eventual condena.
Fuente: BioBioChile
