El abogado regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Jorge Puelles, entregó nuevos antecedentes sobre la querella presentada por el organismo por el presunto delito de tortura con connotación sexual que habría cometido un funcionario policial durante un procedimiento realizado en Copiapó.
En conversación con este medio, Puelles explicó que la acción judicial fue presentada el 23 de junio y se basa en hechos ocurridos el 11 de mayo, cuando una mujer fue detenida en el contexto de una denuncia por violencia intrafamiliar y trasladada al Hospital Regional de Copiapó para la constatación de lesiones.
Según relató el abogado, durante ese procedimiento uno de los funcionarios habría protagonizado una serie de actos que el INDH considera denigrantes y constitutivos del delito de tortura.
“El funcionario la lleva a una sala contigua al sector de urgencia, pide las llaves del lugar y le solicita que se desvista para supuestamente constatar lesiones”, explicó Puelles
El abogado agregó que la mujer manifestó que no quería hacerlo porque sentía vergüenza y se encontraba afectada por todo lo ocurrido previamente. Sin embargo, de acuerdo con la querella, el funcionario habría sacado un teléfono celular, presuntamente de uso personal, habría cerrado las cortinas del recinto para ocultar su actuar y posteriormente habría tomado fotografías mientras realizaba palpaciones en distintas partes del cuerpo de la víctima, incluyendo sus pechos.
Puelles también sostuvo que los hechos continuaron después del traslado a la Segunda Comisaría de Copiapó. Allí, según indicó, el funcionario habría utilizado la información obtenida durante el procedimiento para conseguir el número telefónico de la mujer y luego invitarla reiteradamente a reunirse con él fuera del contexto institucional.
“Le señala que podía brindarle apoyo y protección y posteriormente la invita a una conversación más informal para conocerse mejor”, afirmó el abogado.
Para el representante del INDH, estos antecedentes configuran un caso de especial gravedad, razón por la cual el organismo interpuso una querella por el delito de tortura con agresión sexual, invocando tanto el artículo 150 A del Código Penal como las obligaciones internacionales del Estado de Chile en materia de prevención de la tortura y de la violencia contra las mujeres.
Finalmente, Puelles señaló que el Instituto espera que la investigación se desarrolle con todas las diligencias necesarias y que, si los hechos son acreditados por la justicia, se establezcan las responsabilidades penales correspondientes.
