Cerrar

Victoria de Péter Magyar en Hungría: un cambio político, mas no ideológico en comparación a Orbán

El pasado domingo se concretó el triunfo del partido político Tisza en las elecciones legislativas de Hungría, que se quedó con el 53% de los votos y obtuvo un total de 138 escaños (de 199 totales), que le permitirán inician cambios constitucionales.

Con toda seguridad, el ente nombrará a Péter Magyar como el nuevo primer ministro, terminando así con 16 años de gobierno de Viktor Orbán (Fidecz), que sólo estuvo 55 puestos en el congreso.

Los primeros titulares de la jornada hablaron de un cambio dentro de Hungría, con un político más joven, más moderado y ‘más europeísta’ al mando. No obstante, aquello no es sinónimo de una avanzada progresista dentro de aquella nación.

De acuerdo a El Mundo, Magyar es considerado como un derechista bastante duro. De hecho, sus inicios en la política estuvieron ligados a Fidecz, hasta que decidió separarse del partido y formar su propio movimiento.

En este sentido, vale mencionar que el alejamiento del abogado de 45 años con Orbán no fue por temas ideológicos, sino por casos de corrupción que quedaron a la vista e incluso involucraron a su exesposa, Judit Varga, quien fuera ministra de justicia húngara. Ambos se divorciaron en 2023, justo el año de la irrupción de popularidad del político.

Los análisis sitúan a Tisza como un partido de derecha tradicional, centrado en el crecimiento económico, libertades personales y el diálogo, aunque muy alejado de una agenda de apertura en cuanto a temas sensibles para Europa.

“El movimiento que lidera refleja esa misma lógica. No responde al modelo tradicional de partido con estructura visible, jerarquías definidas o programa detallado. Su crecimiento ha sido rápido, apoyado en redes sociales, movilización directa y actos masivos, con una organización flexible y un liderazgo fuertemente concentrado en su figura. Esa opacidad no es solo una fase inicial: es también una herramienta”, indica El Mundo.

“Le permite moverse con agilidad en un sistema altamente controlado, reducir la exposición y mantener el control estratégico. Pero al mismo tiempo plantea dudas evidentes sobre su capacidad de institucionalización y, sobre todo, de Gobierno”, agregan.

Según El País, Magyar apunta a tres factores diferenciadores en cuanto a Orbán: terminar con la corrupción dentro del aparato estatal, recomponer el estado de derecho y terminar con el mandato bajo estado de emergencia, presente desde 2022 con la guerra en Ucrania, además de recomenzar las relaciones con la Unión Europea.

Prueba de esto fueron las felicitaciones que recibió de parte de socios como Emmanuel Macron (Francia), Úrsula Von der Leyen (Unión Europea) o Friedrich Merz (Alemania).

Por otro lado, no está claro si la designación del abogado vaya de la mano con un acercamiento de aquel país hacia Ucrania, aunque sí es evidente que el distanciamiento con la Rusia de Vladimir Putin será total.

“Los húngaros han dicho sí a Europa. Hungría volverá a ser un aliado sólido en la UE y en la OTAN. Queremos un país que no sea vasallo de nadie”, expreso el domingo.

En el lado opuesto, los análisis indican que el futuro primer ministro continuará con la política antiinmigración y nacionalista de Orbán. De hecho, es alguien que está a favor de mantener elf muro fronterizo de aquel país con Serbia.

Asimismo, en los últimos días de campaña también hizo un llamado a los húngaros que viven en el extranjero a regresar a su país, bajo la promesa de no perseverar en persecuciones políticas.

Siguiendo la misma línea, Magyar recién se vino a pronunciar respecto a la comunidad LGBT en su discurso de victoria. Sin embargo, es poco probable que su gobierno tenga como prioridad avanzar en temas como el matrimonio homosexual o la adopción homoparental en Hungría.

“(Queremos) un país en el que no se castigue a nadie por pensar distinto que la mayoría, por amar a alguien de forma diferente que la mayoría”, señaló.

Recordar que, en 2025, el gobierno de Orbán aprobó una ley que prohibía marchas LGBT, como la del Día del Orgullo.

“Ideológicamente, evita definiciones rígidas. Su discurso combina conservadurismo moderado, lucha contra la corrupción y defensa del Estado de derecho con la promesa de recomponer la relación con la Unión Europea”, detalló El Mundo.

“Pero no plantea una ruptura frontal con el legado político de Orbán. Mantiene posiciones cautelosas en migración, respalda elementos clave de la política fronteriza y evita una agenda liberal progresista”, concluyeron.

Hay que señalar que Hungría tendrá un periodo de transición de 30 días, hasta que Tisza asuma el gobierno. Desde el conglomerado anuncian auditorías extremas y exigen que funcionarios de la administración Orbán dejen sus cargos con efecto inmediato.

Fuente: BioBioChile

scroll to top