El arquitecto copiapino y ex candidato a distintos cargos de elección popular, Maximiliano Barrionuevo, fue nombrado este miércoles como secretario regional ministerial de Vivienda y Urbanismo en Atacama por el presidente José Antonio Kast, marcando un giro desde su trayectoria electoral hacia un rol ejecutivo en el gobierno regional.
El nuevo escenario político de la Región de Atacama sumó un actor conocido este miércoles, luego de que se confirmara la designación de Barrionuevo como seremi del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu). La decisión, adoptada por el gobierno del presidente José Antonio Kast, instala en un cargo clave a una figura que hasta ahora había construido su perfil a través de candidaturas.
Arquitecto de profesión y oriundo de Copiapó, Barrionuevo había participado en los últimos años en diversas contiendas electorales, incluyendo su postulación a la alcaldía de la capital regional, y a la cámara de diputados. Aunque no logró consolidar un cargo de elección, su nombre se mantuvo vigente dentro del sector político de centroderecha en la zona, fue consejero regional de Atacama por votación popular (CORE), lo que complementa su perfil como figura política local, y fue presidente de las comisiones de infraestructuras.
Su llegada al Minvu representa un cambio de rol: de competidor en las urnas a responsable de ejecutar políticas públicas en materia de vivienda, planificación urbana y desarrollo territorial. Se trata de un desafío particularmente sensible en Atacama, región que enfrenta déficit habitacional, expansión urbana desordenada y demandas por mayor acceso a soluciones habitacionales.
El nombramiento también tiene una lectura política. Con esta designación, el Ejecutivo incorpora a una figura con trayectoria electoral reciente, reforzando su presencia en la región con liderazgos que han tenido exposición pública y redes locales.
En adelante, Barrionuevo deberá asumir la coordinación de programas habitacionales, supervisar proyectos urbanos y articular el trabajo con municipios y el gobierno regional. Su desempeño será observado tanto por actores políticos como por comunidades que esperan avances concretos en soluciones de vivienda.
Así, el nuevo seremi inicia una etapa distinta en su carrera, ahora desde la gestión pública, donde el desafío ya no será convencer al electorado, sino responder a expectativas ciudadanas desde la administración del Estado.
