Buscando abrir un nuevo capítulo en la relación con Estados Unidos, el presidente electo
José Antonio Kast, viajará por dos días a ese país para asistir, el próximo 7 de marzo, a una
cumbre convocada por Donald Trump.
La invitación llegó el pasado 16 de febrero, antes de la polémica por la revocación de visas a funcionarios chilenos, lo que da al encuentro un nuevo peso político en medio de las tensiones bilaterales.
La cita busca articular un bloque regional frente a la creciente influencia de China en el hemisferio y contará con líderes como Javier Milei de Argentina y Nayib Bukele de El Salvador.
En Chile, el viaje genera debate, incluso dentro de la derecha.
El diputado del PNL, Johannes Kaiser, calificó el encuentro como un probable “trabajo de joyería” para intentar recomponer vínculos, pero sin dañar relaciones comerciales.
En la misma línea, el senador de la UDI Iván Moreira sostuvo que la cumbre puede ser una oportunidad para resolver la controversia, siempre que sea sin presiones indebidas de Estados Unidos.
“Buscar una solución. Pero no puede pasar que las cosas tengan que hacerse bajo presión indebida“, dijo el senador Moreira.
Además de la agenda oficial, el Presidente Electo buscaría sostener una bilateral con Donald Trump, donde sobre la mesa podría estar la reciente controversia que tensionó la relación entre ambos países.