La Dirección Nacional del Frente Amplio (FA) emitió este sábado una declaración en la que condena “enérgicamente” la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que terminó con la captura del mandatario Nicolás Maduro. El partido del presidente Gabriel Boric indicó que este hecho viola el derecho internacional y marca un “precedente peligroso”.
En el texto, la colectividad sostuvo que la operación se produjo “tras cuatro meses de asedio mediático y militar” y que constituye “un acto flagrante de injerencia sobre la soberanía de un país latinoamericano y una violación abierta del derecho internacional”.
Según el Frente Amplio, la intervención no sería un hecho aislado, sino parte de “una práctica histórica y sistemática de dominación ejercida por Estados Unidos sobre América Latina”, orientada a resguardar intereses geopolíticos y el control de recursos estratégicos como el petróleo y el litio.
Asimismo, el FA advirtió que la acción militar “sienta un precedente peligroso, que normaliza el uso unilateral de la fuerza”, alertando sobre una escalada de violencia que —aseguran— ya ha incluido amenazas a otros países de la región, como Colombia.
Frente Amplio condena operación en Venezuela y emplaza a Kast
En su declaración, el Frente Amplio afirmó que “nunca la intervención militar extranjera ha sido el camino para la paz” y que la experiencia histórica de Estados Unidos en la región ha dejado “una estela de violencia, muerte e inestabilidad política permanente”.
En ese sentido, subrayaron que los problemas democráticos deben resolverse con “más democracia, apego al derecho internacional y al multilateralismo”.
El partido también realizó un llamado “a las izquierdas del continente” a solidarizar con el pueblo venezolano y a promover salidas políticas que permitan que “el pueblo venezolano sea el protagonista y el soberano” en la resolución de la crisis del país.
Finalmente, la colectividad emplazó al presidente electo José Antonio Kast a no adoptar “una postura subordinada, complaciente ni ideológicamente alineada con los intereses de Estados Unidos”, exigiendo que Chile mantenga su tradición diplomática y defienda “la no intervención y la resolución soberana de los conflictos en la región”.
