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Auge y caída de las patrullas Dodge de Carabineros: su alto costo provocó el fin de sus licitaciones

Desde su desembarco en Chile el año 2014, las patrullas Dodge de Carabineros llamaron la atención por su diseño y potencia. No obstante, la última licitación para adquirirlas se hizo el año 2017. ¿Por qué se están descontinuando? Según antecedentes a los que accedió la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, su alto costo de compra, mantención, reparación y repuestos motivaron la decisión. Es un adiós a las máquinas que eran modificadas especialmente para la institución con blindaje y tecnología, pero, según un instructor que pudo manejarlas, estos ajustes hicieron que perdieran agilidad, manejo y las volviera “cada vez más torpes”.

Son indiscutiblemente llamativos. Su diseño, la velocidad a la que podían llegar, sus implementos y desde luego, la peculiaridad que automóviles que son considerados de alta gama sean pintados de blanco y verde para ser usados por Carabineros hicieron de las patrullas policiales Dodge objetos comentados desde su primera adquisición el año 2014.

No obstante, la fama que ganaron a lo largo de estos años no perduró en el tiempo, el último contrato de estos vehículos que celebró el Estado fue el año 2017.

¿Por qué Carabineros, después de las expectativas generadas con la nueva adquisición, no siguió comprando camionetas marca Dodge?

“En relación a la no renovación del contrato, se debió al alto costo del vehículo y de sus componentes (repuestos), sumado a los de mantención y reparación”, respondió la institución policial, consultada por la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.

A esto se suma una cifra que podría reforzar la génesis de esta decisión: el parque automotor de Carabineros se redujo casi un 20% entre los años 2014 y el 2019. A su vez, el número de patrullas en la institución disminuyó casi un 23,43% en ocho años.

LA LLEGADA

En enero de 2014 arribaron al puerto de Mejillones los primeros 30 Dodge modelo Charger. Antes de la incorporación de estos ejemplares, el principal cuerpo policial chileno no contaba con vehículos de esta marca.

La licitación que comenzó la dinastía de estos vehículos se hizo el año 2012, en pleno primer gobierno del exPresidente Sebastián Piñera. Desde Carabineros justificaron estas compras como parte de la modernización de la institución:

“Hasta ahora se utilizaban vehículos comerciales, que están en el mercado y que se destinan a la función policial” dijo en mayo del 2012 al diario La Tercera el general inspector Alfonso Muñoz.

“Pretendemos que los tiempos de respuesta de los carabineros sean más oportunos ante los llamados que hace la comunidad, todo enmarcado dentro de la función preventiva; creemos que es la oportunidad con una visión de futuro”, aseveró entonces Muñoz.

En esa misma publicación explicaron también que hasta entonces, el costo de comprar y adaptar un vehículo para la labor policial ascendía a $12 millones la unidad.

El costo unitario de los primeros Dodge Charger, comprados por trato a través de Mercado Público a la empresa Comercial Automotriz S.A. el año 2013, ascendió a $43.820 USD cada uno: aproximadamente $22.461.700 pesos chilenos, considerando el valor promedio de la divisa norteamericana ese año.

Al respecto de estas licitaciones para compras de Dodge, Carabineros aclara que “solo la empresa adjudicada se mostró interesada en participar, independientemente de las distintas empresas que pudieron dar cumplimiento a los requerimientos técnicos de vehículos incorporados en el proceso de licitación”.

Las ventajas técnicas que ofrecían estos automóviles también fueron un gran aliciente para adquirirlos: pueden alcanzar velocidades sobre los 240 kilómetros por hora, tienen 370 caballos de fuerza, lectores de patentes, puertas blindadas y cámaras. Además, cuentan con radar frontal y posterior de control de velocidad y GPS. Su motor es de 3.600 centímetros cúbicos.

Para ponerlo en perspectiva, uno de los automóviles modelo sedán más vendidos en Chile durante el 2021, el Chevrolet Sail, tiene un motor de 1.500 centímetros cúbicos y 109 caballos de fuerza. Menos de un tercio de su potencia.

DOMINIO DEL PARQUE

Luego de la llegada de esas primeras 30 unidades comenzó la expansión explosiva de los vehículos Dodge en el parque automotor de Carabineros.

No obstante, al mismo tiempo el crecimiento del número total de vehículos con el que contaba la institución comenzó a decrecer. Esto lo dan cuenta cifras a las que tuvo acceso la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío a través de una solicitud de transparencia.

Los números revelaron que el año 2015, en todo el parque vehicular de Carabineros, solo existían 34 vehículos Dodge. El año siguiente ya habían 474 unidades: 41 camionetas modelo Ram 1500, 201 radiopatrulla modelo Charger y 203 furgones Durango.

De ahí en más, la cantidad de vehículos Dodge solo aumentó: el total operativo fue de 792 en 2017; 1.405 en 2018; 1.723 en 2019; 1.732 en 2020 y 1.739 en 2021.

Pero el parque automotor total de vehículos (todos los tipos de transporte que tiene Carabineros: motocicletas, camiones, buses, jeep, cuatrimotos y más) solo disminuyó desde el 2014, mismo año en que los Dodge entraron en circulación: pasó de tener 7.556 transportes motorizados a 6.754 el 2015; 6.585 el 2016; 6.243 el 2017; 6.130 el 2018 y 6.076 el 2019.

Este último año, coincidentemente el año del estallido social del 18 de octubre, fue el año con el menor parque en toda la década (2011-2021). En tanto, el 2020 esta cifra aumentó, alcanzando los 6.685 vehículos. El 2021 confirmó la tendencia alcista, con el mejor número en años: 6.971.

El número de radiopatrullas también disminuyó a lo largo del último decenio: de 1.779 unidades disponibles el 2011 (de las que 1.048 eran Chevrolet, 667 eran Hyundai y 61 Nissan), Carabineros pasó a tener 1.329 en 2019, una disminución del 25% en ocho años. Ese año, las unidades Dodge eran 710, un 53% del total. Superioridad absoluta en este tipo de vehículos. El peak de radiopatrullas Dodge fue el año pasado: 714 unidades. Un 49,5% del total de radiopatrullas del 2021: 1.443.

En suma, el parque automotor de Carabineros contaba el año 2014, el primer año con los Dodge, con 7.556 vehículos motorizados. Al 2019, el año en que se descontinuaron las licitaciones, la cantidad total llegaba a 6.076: una disminución del 19,59% mientras se trabajó con esa marca de automóviles.

EL PORQUÉ DE SU FINAL

Radio Bío Bío se contactó con una alta fuente dentro de la cartera de Interior, que vio de cerca el desarrollo de las licitaciones Dodge durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

Constata, fuera de grabadora, que el año 2018 se decidió no licitar nuevamente los vehículos Dodge, de alta gama, puesto que su valor implicaba adquirir un menor número de vehículos con el presupuesto existente.

Así, durante la construcción del presupuesto nacional del año 2020, realizado el año anterior, se consideraron recursos para realizar una renovación importante de vehículos, ya que gran parte del parque vehicular tenía su vida útil cumplida, indica esta alta fuente.

Por último, el segundo semestre de 2019, y en el marco de una mesa técnica compuesta por equipos de la Subsecretaría y de Carabineros, se intentó realizar una licitación por medio de un leasing que permitiera aumentar el número de vehículos, junto con entregarle a la institución policial mejor mantenimiento y renovación de vehículos. No obstante, producto de los hechos que acaecieron posterior al estallido social del 18 octubre de ese año, los costos de seguros aumentaron significativamente y la licitación quedó desierta.

Esto es congruente con lo que el 28 de diciembre de 2018 informó el diario El Mercurio. En esa edición, el subsecretario Rodrigo Ubilla “confirmó que ‘debemos ajustarnos a valores de vehículos de igual calidad en el servicio que prestan, pero que se puedan financiar, porque uno de alta gama (como los Dodge Charger) vale el doble que una patrulla para ciudad’.

INSTRUCTOR DE MANEJO

La llegada de los Dodge requirió capacitar al personal. Y según fuentes de la Radio, el año 2019 el Centro de Formación y Capacitación de Conductores de Carabineros se otorgaron “1.008 cupos a nivel nacional” para “certificarse en la conducción de los vehículos policiales Dodge Charger y Durango”.

Estas tandas de capacitaciones acompañaron todo el proceso, desde incluso antes de la llegada de los vehículos: entre 2012 y 2013, veinte carabineros fueron enviados a la Public Safety Training Academy de la policía del estado de Maryland, Estados Unidos, a realizar un curso de manejo, según consignó en febrero del 2014 el diario Las Últimas Noticias.

Cristian Cornejo es expiloto de Fórmula 3. El deportista comentó a Radio Bío Bío que le hizo clases en el autódromo de Las Vizcachas a un grupo de carabineros junto a Alejandro Shmauk, director del Centro de Manejo Avanzado e hijo de piloto. Todo esto aproximadamente el año 2013.

“Hicimos varios ejercicios: pruebas de frenado, cambio de carril y drift (derrape)”, rememora, para luego detallar que consideró en esas pruebas que los Charger adaptados por Carabineros para la labor policial era un auto “demasiado pesado y poco ágil para hacer maniobras. Por lo menos en el autódromo. Y si en el autódromo no es ágil, en la calle, imagínate”.

Explica que el gran problema es que “el auto estaba adaptado. (…) En el frontal del auto también usaban algo muy parecido a lo que usa la policía americana, un frontal de acero. Eso le agrega peso al peso bruto original del auto. Y obviamente en la pista se notaba. El auto reaccionaba de forma poco ágil, saliendo desde 0 (km/h). También le costaba frenar harto al auto en el autódromo. Todo ese peso, al frenar se va hacia adelante”, sentencia Cornejo.

A juicio del exautomovilista las modificaciones de los vehículos influyeron negativamente en la agilidad del auto, haciéndolo “cada vez más torpe”, junto con que las “transferencias de peso eran bien bruscas al hacer zig-zag entre conos”.

“Me di cuenta que a los autos les faltaba más preparación. Se notaba que agarraron el modelo más estándar del Charger y le chantaron el frontal de metal adelante, como la policía en Estados Unidos”, extiende.

ACCIDENTES

Todas las modificaciones que se le realizaron a las Dodge, explica Cornejo, se pueden ver potenciadas con la habilidad del conductor: “Tiene que ser lo más delicado posible con el volante y doblar con las trayectorias. Si el conductor es un poco bruto, no tiene mucho feeling y le pega el volantazo, todo ese peso físicamente va a incidir en que el auto pierda el control, y eso va a terminar en un accidente: volcado, o chocado, u otros percances”.

“No te digo que era un auto totalmente inútil, pero había que tener un poco de conocimiento para no tener percances con el auto, y obviamente a la larga se conocieron que varios uniformados que estaban al volante tuvieron accidentes”, rememoró Cornejo.

Precisamente, la noche del 20 de mayo de 2014, a semanas prácticamente de la incorporación definitiva de los vehículos, una patrulla Charger protagonizó en Colina uno de los primeros accidentes registrados por estos célebres vehículos: luego de iniciar una persecución, chocó con un furgón policial. “El seguro corrió con los gastos (de reparación)”, dijo entonces a Las Últimas Noticias el coronel Óscar Vergara, jefe de la Prefectura del Tránsito y Carreteras.

Según información exclusiva a la que tuvo acceso Radio Bío Bío, entre el 2016 y 2021, hay 943 accidentes registrados con las Dodge Durango involucradas. Algunos de ellos están tipificados como “procedimiento policial”. Otros son por no estar atentos al tráfico, saltarse el pare, exceso de velocidad, adelantar sin distancia. No obstante, la tipificación de estos eventos no permite determinar si todos fueron responsabilidad de personal policial.

En cuanto a fallecimientos de Carabineros en accidentes de tránsito, entre el 2010 y el 2021 se listan 15 decesos de funcionarios. Solo uno de estos eventos fue en un vehículo Dodge, modelo Charger, el año 2019.

Cornejo, consultado por el nivel de destreza de los carabineros que tuvo como alumnos, finaliza: “No estaban muy bien preparados. Bueno, estábamos dentro de una pista de carreras, que no es lo mismo que estar en la calle. Obviamente, tenían poco conocimiento de lo que ellos estaban manejando en ese momento”.

Fuente: Biobiochile.cl

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