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La importancia de consumir fibra para controlar tu peso

El cuidado de la alimentación de los chilenos está pasando por una transición, debido al aumento de exposición a la comida chatarra, del sedentarismo y la poca cantidad de consumo de nutrientes, generando niveles de sobrepeso desde la infancia, lo cual preocupa a los expertos.

A poco más de un mes de las fiestas patrias, período en el cual usualmente se come de más, existen unas series de medidas para evitar que no exista un desequilibrio nutricional.

Actualmente los componentes de las comidas que ingieren los chilenos tienen un alto índice de productos procesados, azúcares y grasas saturadas, donde no queda espacio para la fibra, un elemento esencial para la salud física.

Para Catalina Miranda, nutricionista de la Universidad Mayor y experta en obesidad, nutrición y deporte, el poco consumo de fibra en el organismo es preocupante, “cada vez se hace más difícil obtenerla en cantidades saludables, ya que son pocos los vegetales que contienen las porciones recomendadas. Estamos ante un claro desequilibrio nutricional al no obtener buenas fuentes de fibra en nuestra alimentación diaria”, explicó.

Chile es uno de los países con mayor índice de obesidad a nivel latinoamericano, sin embargo se han estado implementado medidas para generar conciencia respecto a la salud alimentaria, como es la Ley De Etiquetados. Sin embargo, también existen otras opciones para evitar el aumento de peso.

Con el avance de la industria se está permitiendo incorporar de manera significativa distintos tipos de fibra a la dieta, ya sea en forma de suplementos o añadidos directos. Según un estudio de la Universidad de La Paz, el interés por la fibra surge a principios de los años 70, a partir de los trabajos de Burkitt en los cuales, a través de un estudio epidemiológico, puso de manifiesto que ciertas “enfermedades de la civilización” tales como el estreñimiento, la obesidad, la diabetes, o el cáncer de colon eran prácticamente inexistentes en países africanos, donde la ingesta de fibra dietética era mucho más elevada.

La fibra alimentaria es un macro nutriente que se encuentran en legumbres, frutas y verduras. “Es importante comer entre 20 a 30 gramos de fibras para tener una buena dieta y hoy se apunta a que la falta de esta se relaciona con una serie de enfermedades”, explicó la especialista Catalina Miranda.

Hoy existen dos maneras de obtenerla, ya sea de manera natural o exógena, a través de cápsulas que son de última generación, la cual ha obtenido relevancia durante el último tiempo, con el objetivo de usarlo para acompañar dietas bajas en calorías, optimizando y equilibrando el camino hacia la nutrición y peso saludable. La experta en nutrición, recalcó que “este tipo de suplemento provoca que estemos satisfechos con menos comida que de costumbre, lo que nos permite reducir nuestras porciones”.

Entre estos se encuentran algunos como la Nutravelina y que a ojos de Catalina Miranda es una opción recomendable. “Lo que pasa es que contiene la fibra soluble más eficiente para regular el apetito, aportando el espacio necesario en el estómago sin la necesidad de calorías. Es un complemento ideal de dietas bajas en calorías y no solo ayuda al controlar la alimentación, sino también a regular la secreción de glucosa durante la digestión, los niveles de triglicéridos y atrapar el colesterol”.

Finalmente, recalcó que para obtener todos los beneficios “el consumo de agua durante su uso es fundamental. Hay que mantener la fibra hidratada para ver todos los resultados”.

Alimentos altos en fibra

Si no quieres consumir suplementos también puedes encontrarla en alimentos como legumbres, frutos secos, semillas, granos integrales, avena y frutas, según la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos.

En resumen, come más:

– Lechuga, acelga, zanahorias crudas y espinaca
– Verduras cocidas como espárragos, remolachas, champiñones, y zapallo.
– Papas al horno con cáscara
– Brócoli, alcachofas, y porotos verdes.
– Legumbres, tales como lentejas, porotos negros, arvejas, habas y garbanzos
– Nueces y semillas, como semillas de girasol, almendras, pistachos y pacanas
– Manzanas y plátanos
– Duraznos y peras
– Mandarinas, ciruelas y berries.
– Higos y otras frutas deshidratadas.
– Cereales como avena.
– Panes integrales
– Arroz integral
– Pastas de trigo integral

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